El congreso nacional de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) debatirá este jueves si realiza o no un paro de 24 horas el 5 de marzo, tal como harán los gremios docentes de la CGT y que afectará el inicio de las clases en la provincia de Buenos Aires, Catamarca, La Rioja, Misiones, Río Negro, Santiago del Estero, Tierra del Fuego y Tucumán.
El encuentro de la organización liderada por Sonia Alesso tendrá lugar, a las 12, en la sede de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), en Bartolomé Mitre 1984, donde los representantes sindicales de todo el país discutirán sus próximos pasos luego de la huelga de 24 horas que CTERA realizó el lunes pasado y que tuvo un acatamiento dispar en el comienzo del ciclo lectivo de 11 provincias.
El debate de CTERA se concretará en medio de un agravamiento del conflicto con el gobierno de Javier Milei por el tema salarial: el lunes, los gremios docentes rechazaron la propuesta oficial de subir de 420 mil pesos a 500 mil pesos el sueldo mínimo del sector, al que consideraron “inaceptable”.
Además de la confederación que encabeza Alesso, participaron del encuentro en la Secretaría de Trabajo los gremialistas docentes que integran la CGT: Sergio Romero, titular de la Unión Docentes Argentinos (UDA) y secretario de Políticas Educativas cegetista; Sara García, de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET); Fabián Felman, de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), y Patricia Rodríguez, del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP).
La oferta de 500 mil pesos de sueldo mínimo se hizo durante la reunión de la Mesa del Salario Mínimo Docente Garantizado, con la presencia de los gremios; el comité ejecutivo del Consejo Federal de Educación (CFE), integrado por los ministros de Educación provinciales y representantes de las secretarías de Educación y de Trabajo, dependientes del Ministerio de Capital Humano.
María Laura Torre, secretaria general adjunta de SUTEBA, que integra la CTERA, afirmó: “Cuando fuimos convocados los sindicatos a nivel nacional, la CTERA dejó bien expresado que esta convocatoria no tenía ninguna forma legal ni legítima de lo que es una paritaria docente”.
En declaraciones al sitio Política del Sur, la sindicalista consideró que además de un aumento importante del piso salarial para los maestros se reclama la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la capacitación y formación en servicio, la evaluación, la salud laboral y el ausentismo, “cuestiones que este gobierno se niega absolutamente a discutir”.
Por su parte, en una conferencia de prensa que se efectuó la semana pasada, Alesso criticó duramente a la Casa Rosada al afirmar que “no le da prioridad ni a la educación, ni a las universidades, ni a la ciencia, ni a la tecnología, ni a la cultura, ni al arte” y profundizó sus cuestionamientos: “El Gobierno cree que vive en Disneylandia, pero lo que vemos en las escuelas es que cada vez nuestros pibes y las pibas tienen más hambre y los papás están en una situación muy complicada”.
Señaló también que se había decidido “un paro nacional porque lo que estamos discutiendo es el presupuesto educativo nacional, el financiamiento educativo y el cumplimiento de las leyes”.
Críticas del Gobierno
Tras la reunión del lunes de la paritaria docente, el Ministerio de Capital Humano sostuvo que, “a pesar del dialogo, siempre abierto por las Secretarias de Educación y de Trabajo de esta cartera durante el verano y que evidenciaba indicios de entendimiento, los sindicalistas rechazaron la propuesta sostenida por las 24 jurisdicciones y mantuvieron un paro claramente político, ya que las paritarias son provinciales, mientras perjudican a millones de niños y sus familias”.
En un comunicado de prensa, la cartera que encabeza Sandra Pettovello señaló que “la participación (en la reunión) tuvo el objetivo de colaborar en el diálogo de las provincias con los gremios para compensar la dispersión salarial entre los docentes de las 24 jurisdicciones, de manera que tengan un piso común equitativo”.
El mínimo ofertado por las provincias, a través del órgano de representación que es el CFE, para un docente de media jornada (4 horas) fue de 500 mil pesos desde febrero. Si bien las autoridades nacionales promovieron el dialogo entre las partes -agregó-, no se llegó a un acuerdo debido al rechazo de los gremios y al uso político de las medidas de fuerza en un contexto en que las paritarias provinciales aun están en plena negociación en varias jurisdicciones”.
De acuerdo con la declaración oficial, además, “Torrendell y Cordero señalaron que las puertas del Ministerio que dirige Sandra Pettovello están abiertas para el dialogo tripartito de manera de evitar la perdida de días de clase de millones de niños, que es el bien superior a cuidar”.