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Avanza el COVID-19 en la provincia

El Gobierno de Tucumán habría negado lo más que pudo la oficialización de la circulación comunitaria de coronavirus

Y finalmente un día ocurrió lo que tanto temían las autoridades sanitarias, que en Tucumán existiera circulación comunitaria del coronavirus. Desde este medio venimos advirtiendo desde hace semanas que esta era una posibilidad más que concreta, y que incluso la circulación comunitaria estaba haciendo ocultada bajo el eufemismo de circulación por conglomerado, pero la realidad nuevamente se impuso al discurso oficialista.

Y es que no es más qué sentido común el entender que si se producían tantos casos de contagio por conglomerados al punto de tener varios distritos bajo alerta epidemiológica, estaba claro que se llegó a un punto en el cual los casos positivos de covid-19 se encuentran en tantos lugares dispersos que no es posible contenerlos. De esta manera, se echa por tierra la cuarentena que lleva más de 150 días desde que fue decretada por el gobierno nacional a mediados de marzo.

En este marco, se conoció que la ministra de Salud Rossana Chahla se comunicó ayer temprano con el gobernador Juan Manzur para transmitirle que el virus ya circulaba de una manera en la cual no se podía contener como al principio de la pandemia. El mandatario provincial resignado, no tuvo más que aceptar esta realidad, la cual una vez más, les ha pasado por encima al conjunto de la clase política tucumana, como así también a sus funcionarios.

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Rápidamente, la titular de la cartera de Salud salió rápidamente por los medios de comunicación a asegurar que fue clave la incidencia que tuvo el día del amigo en la cantidad de contagios que se fueron sumando día a día. Y más allá de si la razón la asiste o no y de que está claro que la sociedad tucumana es responsable de lo que está sucediendo, claramente hubo fallas en la administración del control que se implementó desde el Estado.

Y es que sólo se atinó a acortar distintos tipos de libertades, desde la individual pasando por la de circulación, continuando por la del comercio, hasta llegar a la imposibilidad de trasladarse de municipio de un municipio otro. En una especie de sálvese quien pueda, los distintos jefes comunales empiezan a limitar ingresos y egresos de los lugares que gobiernan, algo que claramente es a todas luces inconstitucional.

Sin embargo, se ha visto que la pandemia instauró una especie de era de arbitrariedades a nivel mundial y la Argentina específicamente y sobretodo Tucumán no son la excepción. En esta línea, el horario comercial fue trastocado sin saber hasta cuándo y los locales gastronómicos no pueden servir la cena debido a que un par de horas antes de la medianoche ya deben cerrar sus puertas o atenerse a las consecuencias y las sanciones. Las ironías del destino quisieron que el mismo día en el que se anunció que Argentina producirá la vacuna que la universidad de Oxford prepara para enfrentar el coronavirus, en Tucumán se estableció la circulación comunitaria del virus. De esta forma, el panorama es cada vez más desalentador sobre todo si hay que esperar a marzo del año que viene para ver la luz al final de un túnel tan largo como a la mismísima cuarentena.