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Chats: nuevas pruebas contra un docente de una iglesia acusado de abuso de menores

El hombre de 43 años fue apresado en Rosario.

Avanza la causa con nuevas pruebas contra un docente de una iglesia evangelista, apresado por pornografía infantil en Rosario.

El hombre de 43 años, al que investigan por abuso de menores, fue denunciado por una mujer que aportó chats incriminatorios.

La denunciante habría generado las conversaciones con el sospechoso para obtener pruebas y aportó el material al Ministerio Público de la Acusación.

“Me contacta por mi trabajo, a mi número, para un encuentro. Pudimos hablar lo más bien. Después decide volver a llamarme y quedamos para un segundo encuentro”, relató la mujer a Canal Tres.

Y añadió: “Ahí me cuenta que había sido violado a los ocho, que violó a su hermano. Que tenía una notebook, donde me mostró videos. Se retiró del lugar y yo decido no volver a verlo y no quise volver a tener contacto”.

En los chats que están siendo analizados el abusador habría asegurado que tenía imágenes de abusos sexuales de nenes desde tres años en adelante. “Hago con ellos lo que tengo ganas”, se lee en uno de los mensajes.

“Confían los padres en mí. Ese es un problema para ellos, jaja”, indica en la conversación.

De acuerdo con la denunciante, el acusado la llamó muchas veces y le mandó varios mensajes. “En mayo de este año me dijo que quería ver el video de una pibita (sic) conmigo”, contó.

“Que le abra la puerta, que lo atienda. Le sigo la corriente, le pido el video (por Whatsapp). Me mandó fotos y videos de criaturas siendo abusadas. La pornografía infantil la tengo en el teléfono”, afirmó la mujer.

Además, el docente la habría incitado a abusar del hijo de ella: “Me dice: ¿Qué estás esperando para estar con él? Cree que somos iguales, que soy pedófila como él”.

Durante sus conversaciones, el detenido le habría confesado que abusó de una nena de 12 años de la iglesia y que también “estuvo con otros padres de la iglesia”.

“Cuando hice la denuncia se demoraron un mes en detenerlo. Todo ese mes seguí la conversación. Me dijo cosas horribles de mi hijo. Para colmo vivía a dos cuadras de mi casa. Era terrorífico todo”, señaló la denunciante.

“Confío en que él y sus compañeros que están en la misma van a caer”, finalizó.