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EDET mostró las caras de los “funcionarios que no funcionan en Tucumán”

Eduardo Cobos, Pablo Zeitune y Luis Morghenstein o son empleados públicos mediocres, irresolutos e incapaces de controlar, o lisa y llanamente se trataría de mercenarios y corruptos que estarían a la orden de la empresa EDET

Edet
Foto: El Tucumano

Opinión. “Lo que nos dejó la semana

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En la semana que se fue para no volver más, quedó claro que si EDET es el hambre, organismos como la Dirección de Comercio Interior, el Ente único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT) y la Defensoría del Pueblo son las ganas de comer. Y es que si algo quedó claro en la primera semana del año es que EDET se burla de los tucumanos y que la situación se agrava ante la inacción del Estado.

Y es que, al parecer, no alcanzó con el hecho de que hubiera miles de usuarios que despidieron el año que se fue para nunca retornar y que recibieron el 2022 a oscuras ante la inacción de organismos y funcionarios que le dieron la espalda a los tucumanos. Algo que quedó claro en lo que fue la primera semana del flamante año es que no existe inversión ni mucho menos control para evitar una situación vergonzante.

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En ese sentido, el papel de la Dirección de Comercio Interior manejada por Pablo Zeitune, el del ERSEPT con Luis Morghenstein y el de la Defensoría del Pueblo al mando de Eduardo Cobos resultan tan y hasta más gravosa que la del propio EDET. Y es que resulta imperdonable y mucho menos justificable que miles de usuarios y sus familias recibieron el año nuevo en penumbras, inmersos en una profunda oscuridad.

Violencia de género
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Defensor del pueblo, Eduardo Cobos – Subsecretario de Comercio Interior, Pablo Zeitune – Presidente de ERSEPT, Luis Morghenstein

La misma oscuridad con la que se manejarían de forma totalmente impune los tres funcionarios que, en lugar de velar por el interés de los usuarios, lo harían por aquellos propios de la empresa distribuidora de electricidad en Tucumán. En ese sentido, nunca salió el Defensor del Pueblo, Eduardo Cobos, a dar la cara. Como tampoco comunicó a la ciudadanía las acciones que se van a tomar.

Si es que se va a tomar alguna. A esta altura, todo parecería más una suerte de “venta de humo” más que otra cosa. Pero el punto es que la Defensoría del Pueblo no es el único organismo que brilla por su ausencia. Y es que en la semana que transcurrió para jamás retornar, tuvo lugar una medida que causaría risa si no se tratara de una verdadera afrenta al conjunto de la sociedad tucumana.

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Y es que, en un supuesto cumplimiento de su rol, el ente que encabeza Eduardo Cobos comunicó que iniciará el control de la duración y lugar de los cortes programados por EDET. Se trata de un verdadero descaro por parte del, a esta altura, invisible Defensor del Pueblo. ¿En qué cabeza cabe la posibilidad de que la Defensoría del Pueblo tenga que encargarse de “controlar” que se lleven a cabo los cortes de luz en tiempo y forma?

Es como si el Estado se asegurase que los delincuentes hurten, pero sin que se asesine a las víctimas y vendan este desquicio como si fuera albo bueno o digno de comunicarse. Una vez más, se trata de brindar ninguna solución, todo no es más que humo y, mientras tanto, continúa sin dar la cara Eduardo Cobos. Para colmo, el anuncio también pidió la colaboración de parte de la ciudadanía solicitando que informen acerca de los cortes de energía eléctrica.

Pero, nobleza obliga, la realidad es que la Dirección de Comercio Interior, directamente, nunca hizo cumplir la ley 24.240 de Ley de Defensa del Consumidor. Un accionar de la que es absolutamente responsable. Se trata de una norma que tiene rango constitucional y también puede actuar de oficio, es decir, sin la necesidad de que se produzca una denuncia cuando los derechos de los usuarios y consumidores están siendo violados como es el caso actual.

Pero lo único que de oficio haría sería proteger a EDET por medio de su falta de accionar. Quién sabe a cambio de qué guarda silencio y no actúa. Justamente, es el mismo caso que le cabe al ERSEPT, que también tiene la obligación y la autoridad suficiente para poder hacerlo. Realmente, se trata de una actitud cobarde y cómplice que lleva a pensar, en verdad, lo peor de este tipo de entidades.

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Se nota claramente cómo los tres organismos que debían frenar los abusos de EDET siguieron la misma línea de inacción para proteger indirectamente a la firma. Una empresa que brinda un pésimo servicio desde hace más de 27 años. En ese sentido, esta terrorífica realidad no es más que consecuencia de la no inversión de la firma. Es más, con su no accionar, cayeron en un verdadero pecado de omisión ya que jamás procuraron defender al consumidor.

Por el contrario, resultaron cómplices en la protección de la inescrupulosa empresa EDET. Y es que dejaron los tres organismos de control de intervenir, a pesar que, con sus grandes estructuras, le cuestan al Estado millones de pesos en “funcionarios”. Todo fue en vano y esto genera todavía mayor malestar entre la ciudadanía. Realmente, se trata de organismos que no funcionan.

Es más, parafraseando a la nefasta Cristina Kirchner, Cobos, Zeitune y Morghenstein son funcionarios que no funcionan, mediocres, irresolutos, incapaces de controlar. O lisa y llanamente se tratarían de mercenarios y corruptos que estarían a la orden de la empresa EDET. ¿Acaso estos funcionarios pensarán que con exigir que se descuenten un par de horas de consumo a las altas tarifas de las boletas es suficiente?

¿Es que no entienden que es hora dejar de tomarle la leche al gato y parar de una vez por todas de tratar como tarados a los habitantes de Tucumán? ¿Cuándo comenzarán a rendir cuentas por los abultados salarios que cobran por el solo hecho de calentar la silla de una oficina de un ente provincial de (des)control? Este es el lamentable y desastroso resultado por el cual la provincia tuvo miles de ciudadanos que debieron sufrir la situación de llegar a quedarse sin luz.

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Pero ya no solo en la última semana del año que ya no volverá y, para colmo, la más agobiante en términos de una alta temperatura producto de una ola de calor tan propia de esta época. Se quedaron sin luz en Año nuevo, un momento de unión familiar estropeado, como también quedaron alimentos y artefactos eléctricos. Pero como si eso fuera poco, ahora vendrán los aumentos de la luz previstos para este comienzo de año.

Y es que el Gobierno anunciará aumento de tarifas de entre 17 y 20% para luz y gas. De esta forma, entre enero y febrero próximo se concretará el anuncio de los incrementos en servicios energéticos, que regirá para todo el país. algo verdaderamente vergonzoso, decidido a la espalda del pueblo. Para colmo, es seguro que no será el único que se instrumentará durante el 2021.

Pero sobre llovido, mojado. Y es que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) adelanta que se viene una semana de calor extremo y que es debido a la influencia de “La niña”. En ese sentido, una ola de calor extenuante abarcará toda la Argentina incluida la provincia de Tucumán. Pero, al menos, se conoció una buena noticia el pasado viernes por la noche: el cable de los cortes estaría reparado mañana lunes.

Se trata del arreglo en Vespucio y Buenos Aires que estaría terminado antes de lo previsto. De esta manera, EDET ya no contaría con la excusa de tener que someter a la población de Tucumán a insufribles cortes de luz durante la semana que comenzará mañana. ¿Se atreverá la empresa a interrumpir el servicio eléctrico de todos modos? Y si eso ocurre: ¿Zeitune, Morghenstein y Cobos harán algo para impedir este nuevo e hipotético atropello?

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