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El ex gendarme Airala fue obligado a cavar su fosa

Las investigaciones sobre el asesinato del hombre, transportista rural, sacaron a luz una terrible historia, ocurrida en octubre de 2018. Un testimonio clave, y los estudios de ADN, ayudaron a develar el caso, a partir del cuerpo hallado en San Pedro de Guasayán.

ARCHIVO LA GACETA
Descacharreo

Los últimos momentos del gendarme retirado Ángel Ramón Airala (57años) fueron terroríficos. El hombre, que permaneció desaparecido desde octubre del año pasado, fue obligado por sus captores a cavar su propia fosa para luego ser ejecutado con un disparo de arma de fuego en la cabeza. Es lo que se desprende de las investigaciones que lleva adelante el fiscal Edgardo Sánchez de Concepción. Los restos de la víctima, que vivía en La Madrid y se desempeñaba como transportista rural, fueron desenterrados hace dos semanas en San Pedro de Guasayán (Santiago del Estero). Hasta ese momento era incierto el paradero del hombre, desaparecido desde el 16 de octubre de 2018. Aunque restan las pruebas de ADN, para el representante del Ministerio Público hay sobradas pruebas de que los restos hallados corresponden a Airala. Además en el caso hay un testimonio clave sobre el suceso. Otro cuerpo NN fue hallado en noviembre último colgado de un árbol en La Madrid y desde un principio se sospechó que podría ser del ex gendarme. Aunque en este caso aún no se tienen los resultados de los estudios de ADN.

Pericias

Fumigación y Limpieza

El miércoles pasado en el Cuerpo Médico Forense de la Capital se examinaron los restos óseos de la víctima desenterrada. En el cráneo presentaba un disparo de arma de fuego con orificio de salida. También se encontró en su interior una esquirla metálica compatible con la de un proyectil. En las manos tenía restos de una cinta de enfardar. La escalofriante trama que comenzó a develar la justicia tiene como principal acusado a Juan Francisco “Pirulo” Fernández, detenido y ahora acusado por tres delitos: homicidio “criminis causa” (que se comete para facilitar otro u ocultar el cometido), robo agravado por el uso de arma de fuego y extorsión. Su compinche Delmiro Marcelo “Mishi” Camus, fue imputado de dos: homicidio “criminis causa” y robo.

Movilidad Urbana

Hay un tercer implicado. Se trata de Carlos Fernández, hermano de Juan Francisco, acusado solo de extorsión. Este último delito surge de las maniobras que elucubró “Pirulo” para conseguir el auto Renault Megane con el que trabajaba el ex gendarme. “Este hombre, condenado a cinco años de prisión por robo, preveía fugarse de la provincia. Iba a aprovechar un permiso extramuros que se le había concedido para visitar su pareja.

Con ese propósito apuntó a conseguir un auto. Y puso la mira en el de Airala” contó Sánchez. En ese afán pidió a su hermano Carlos que recurra a una ex pareja suya de La Madrid a fin de que esta contrate los servicios del ex gendarme. Le iban a tender una trampa. Carlos habló con la mujer amenazándola de que si no cumplía con lo requerido por “Pirulo” este iba a matar a uno de sus hijos. Le habían asegurado que la treta era con el solo fin de obtener el auto.

Captura y ejecución

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Así, el 16 de octubre del 2018, la ex pareja del delincuente requirió vía celular el servicio de Airala para que la traslade hasta el paraje Huampacha, de San Pedro de Guasayán (Santiago del Estero). “El transportista arribó hasta una casa de ese lugar. La mujer descendió e ingresó al inmueble. Ahí la esperaban “Pirulo” y “Mishi” Camus encapuchados y con una escopeta. Ella les rogó que se llevaran el auto y no hagan más problemas” relató el fiscal. Pero la trama iba a tener un desenlace inesperado y sangriento.

Airala escuchó las imploraciones y respuestas de los delincuentes y fue a ver lo que sucedía. Entonces fue reducido por éstos. Ahí fue maniatado de pies y manos con una cinta adhesiva. Después fue llevado hasta su auto y ahí descubrieron que tenía un arma de fuego en la guantera. “La víctima fue llevada hasta el sitio en que finalmente lo encontramos, en San Pedro de Guasayán. Ahí le rompieron la cinta y obligaron a cavar la fosa para luego ser ejecutado” relató el fiscal. Se deduce que el ex gendarme fue asesinado al reconocer a los delincuentes.

Fernández, luego del hecho, necesitaba dinero para escapar de la provincia. Días después del crimen y en compañía de Camus, asaltó una familia de Río Seco. Se cree en este último atraco también participó Eduardo Ramón Décima, otro compinche de “Pirulo” también detenido en noviembre por robo. Y fue precisamente cuando con Fernández intentaban huir de la provincia, la policía fronteriza los reconoció. “¨Pirulo” logró en la ocasión fugarse de los uniformados, pero Décima no tuvo igual suerte. De todos modos el prófugo fue detenido al poco tiempo con el auto Megane de Airala. “El sitio corresponde al descripto en el testimonio conseguido. También coinciden los detalles referidos a la cinta que se utilizó para ser maniatada la víctima. Restan ahora los estudios en laboratorio electrónico de barrido para determinar el tipo de proyectil y si el calibre corresponde al arma de la víctima” precisó el fiscal. La prueba de ADN sería la encargada de corroborar la identidad de los restos humanos desenterrados. Un elemento clave para dar por concluida la macabra historia.

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