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El gobierno viola la Constitución

El Gobierno de Manzur aplica un virtual toque de queda inconstitucional en medio del récord de contagios

COE: Carolina Vargas Aignasse-Rossana Chahla-Claudio Maley

La pandemia de coronavirus le ha dado un cheque en blanco al Gobierno de Manzur para cometer cuanto atropello institucional crea conveniente. En ese marco, desde las cero horas de hoy, se implementa en Tucumán un virtual toque de queda en todo el territorio de la provincia. Esto significa que la ya restringida circulación de personas se prohibirá directamente la circulación de personas durante un tercio del día.

Y es que, desde cerca de la medianoche hasta el amanecer, no se podrá circular libremente por ningún rincón de Tucumán. El Poder Ejecutivo local ha decidido, de esta manera, pasar por encima de la mismísima Constitución que le prohíbe terminantemente cualquier tipo de legitimidad para tomar semejante decisión. Sin embargo, esta violación de los derechos individuales de la sociedad no le inquieta a la clase política.

Al mismo tiempo, desde hoy comenzarán a funcionar nuevamente bares, restaurantes y hasta los gimnasios a pesar de que la provincia rompe día a día sus propios récords en materia de contagios por COVID-19. El problema no pasa por la vuelta de estos emprendimientos, sino por lo que se oculta detrás de esta medida. Y es que el Gobierno de Manzur está acorralado por una realidad que le impone los resultados de su pésima gestión en materia sanitaria.

Los funcionarios públicos se enamoraron de una cuarentena que lleva un total de seis meses y con un saldo de más de 7.500 infectados y más de 80 muertos. El Gobierno de Manzur se encerró en su propio laberinto y sólo atina a dar manotazos de ahogado. Entonces, la razón de promover la reapertura de establecimientos gastronómicos y de gimnasios en medio del creciente nivel de contagios no es más que un intento por cubrir el mal manejo de la cuarentena.

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Y es que las autoridades sanitarias fracasaron en su intento por contener al virus y la posibilidad del contagio masivo se hizo pronto una realidad. En esto, también tuvo una inepta participación el Ministerio de Seguridad, que era el encargado de impedir que las personas contagiadas traspasaran los puntos limítrofes con otras provincias. Mientras que el Gobierno local terminó por hundir a la economía en una recesión más profunda a causa de una inútil cuarentena.

En medio de la pandemia, el Comité Operativo de Emergencias (COE), juega al policía bueno y al malo teniendo de rehén a la sociedad. Y es que mientras una de sus integrantes, la ministra Carolina Vargas Aignasse ahora cambió de idea y cree que es necesario en pos de la economía volver a abrir algunos emprendimientos, Claudio Maley controla que la gente no se movilice durante la madrugada en ningún rincón de Tucumán. Este verdadero circo es completado por la titular de la cartera de Salud, Rossana Chalha, quien se lavó las manos como Poncio Pilatos al decir que ella no está de acuerdo con la reapertura de los establecimientos gastronómicos ni de los gimnasios pero que comprendía la necesidad. Los tucumanos continuamos siendo prisioneros de la ineptitud del Gobierno y de una pandemia que todavía no mostró su peor rostro, al tiempo que el oficialismo viola la Constitución.