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Julio Grassi pidió prisión domiciliaria por miedo de contagio

Presentó una solicitud por afección respiratoria y un caso positivo en la cárcel de Campana, donde está detenido. Fue condenado a 15 años por abuso sexual y corrupción de menores.

El cura Julio César Grassi pidió el beneficio de la prisión domiciliaria por riesgo de contagio de coronavirus. Condenado a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores, está preso en el penal de Campana y todavía le quedan cumplir once años de pena.

En su presentación indicó que tiene problemas respiratorios y mencionó un caso positivo de COVID-19 de un guardiacárcel de la Unidad Penitenciaria en la que está preso. El abogado querellante Juan Pablo Gallego dijo en diálogo con TN que la sentencia “está firme” y que “no hay motivo para que un violador salga a la calle”.

Preso desde hace seis años, a la condena por abuso sexual sumó otra a dos años por malversación de fondos de la fundación “Felices Los Niños”. Le restan por cumplir once años en la cárcel. Además será juzgado en un tercer proceso por desviar hacia la cárcel donaciones que eran para la Fundación, como reveló Periodismo Para Todos (PPT) en 2014.

Gallego apeló la presentación y advirtió que Grassi “en pocas horas podría estar dando misa, porque la Iglesia no lo sancionó”. Recordó que tiene condena confirmada por la Corte Suprema de Justicia. Además se quejó que hay irregularidades en el control de la pena, que debería estar controlada por uno de los dos juzgados de Ejecución Penal del distrito.

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En el pedido que firmó su defensa manifestó que tiene dificultades respiratorias y que tiene riesgo de contagio. Ya que en la Unidad Penitenciaria en la que está alojado se detectó un caso positivo de COVID-19, a mediados de mes. Gallego explicó que la afección que alegó tener el condenado no fue confirmada por ningún médico legista.

Inicialmente estuvo en prisión desde el 23 de octubre al 21 de noviembre de 2002. Luego permaneció en arresto domiciliaria entre el 7 de marzo de 2012 y el 31 de mayo de ese año. Mientras que el 23 de septiembre de 2013 fue detenido nuevamente y trasladado al penal de Campana, donde está alojado.

En 2017 la Cámara de Apelaciones en lo Penal y Criminal de Morón le concedió el beneficio de la llamada “ley del 2×1” y fijó su salida en libertad para agosto de 2026. En lugar de 2028, como estaba previsto cuando fue condenado a 15 años de prisión por el abuso de un menor.