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Juntos por el Cambio ataca a medios de comunicación en Tucumán

Lo hizo por intermedio del presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena Rodolfo Aranda, en medio de una sesión y con graves manifestaciones. VIDEO

aranda jxc

La coalición de Juntos por el Cambio en Tucumán, estaría dispuesta a atacar el derecho a la libre expresión de parte de los medios periodísticos, cuando estos exponen el mal funcionamiento de aquellas instituciones que controlan en la provincia. Ese es el caso del presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena, Rodolfo Aranda, alguien que sin escrúpulos ataca a la prensa independiente con todo tipo de descalificaciones.

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A este empleada público, le molestó que el periodismo sacara a la luz un grave hecho que estaba aconteciendo en la Ciudad Jardín. Y es que el Concejo Deliberante de Yerba Buena estaba acéfalo a causa de que la secretaria y el prosecretario del cuerpo deliberativo se encontraban con licencia por enfermedad. Por esta razón, los concejales no podían sesionar y las autoridades nada hacían al respecto para normalizar el funcionamiento.

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Obviamente, esto constituye una grave irregularidad teniendo en cuenta que esta situación derivaba en una virtual acefalía administrativa, cuya consecuencia pasa por la acumulación de un gran número de expedientes que se encuentran pendientes de resolución. Esta verdad pareció molestarle al radical Rodolfo Aranda, quién no dudó en utilizar una sesión del Concejo Deliberante para cargar contra la prensa y atacar la libertad de expresión.

Este es su Pollo
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Lo que este funcionario público parece no comprender, es que la verdad no es mala, lo malo es que no tenga solución. No en vano, al día siguiente de conocerse esta información, de forma urgente decidió que era hora de que sesionara el cuerpo legislativo de Yerba Buena para intentar desmentir la realidad. Y se dio el lujo de utilizar la sesión para atacar a la prensa por el solo hecho de cumplir con su trabajo que es el de mostrar justamente esa realidad.

Rodolfo Aranda no es más que un pobre cobarde que se esconde detrás de un sillón, desde el cual ataca a la prensa, con el agravante que lo hace desde la ocupación de un espacio de poder. Lo tremendo de la situación es que su verdadera intención es la de intentar inocularle miedo a aquellos hombres y mujeres que se desempeñan en el periodismo. Incurrir en esta acción canalla es más grave aun teniendo en cuenta que se trata de un representante del poder político.

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Ahora bien, este modus operandi utilizado por este funcionario, lejos de ser novedoso, nos trae al presente el modo en que durante la época más oscura de la historia argentina se intentaba mantener callada a la prensa. Y es que se trata de una manera absolutamente dictatorial el recurrir a la denostación de los medios y de sus trabajadores con la intención de amedrentarlos con el fin de que no logren echar luz, allí donde hay oscuridad.

No en vano, el dicho dice que el zorro pierde el pelo per nunca las mañas y evidentemente Rodolfo Aranda replica en el presente un accionar propio de la última dictadura militar con el objetivo de llevarse puesta a la prensa libre. La imposición de un relato único e incuestionable se logró durante la dictadura con sangre y fuego. En el presente, el presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena, intenta con métodos viejos una nueva coacción.

Ahora bien, cabe señalar que Aranda no estaría actuando como un lobo solitario, sino más bien como un perro rabioso que tiene una correa sujetada por su amo. Cabe recordar que este funcionario de Juntos por el Cambio, le responde al intendente de Yerba Buena, Mariano Campero, el principal dirigente radical encaprichado en cerrar un acuerdo político con el líder de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi.

aranda campero

¿Y es que acaso existe la posibilidad de que el intendente de Yerba Buena se sienta cómodo con el uniforme de militar del hijo del genocida por la alianza que existe entre ellos? En ese sentido, ¿Campero intentaría replicar con el periodismo lo mismo que Antonio Domingo Bussi hizo en los años más oscuros y sangrientos del país y de la provincia? Todo parecería indicar que Rodolfo Aranda sería un peligroso perro con rabia cuyo dueño se maneja en las sombras.

campero bussi
Mariano Campero – Ricardo Bussi

Tratar a los medios de prensa de pasquines o de libelos, es decir, escritos en que se calumnia o denigra a personas, es un verdadero ataque a la libertad de expresión realizado por este empleado público. Además, en la mismísima sesión del Concejo Deliberante de la cual se ufana de que estaba siendo transmitida en vivo por redes sociales, trató al periodismo que descubrió la cefalea del organismo que preside como un grupo de animales rastreros.

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Este último calificativo no es algo que se deba subestimar y es que tratar de animales a seres humanos que hacen su trabajo es una acción deshumanizante. Quitar la dignidad de humano a una persona es la estrategia a la que recurrieron los nazis para justificar y facilitar el genocidio de millones de seres humanos. Y es que sabían que es más fácil realizar un asesinato en masa si se le quita la dignidad de ser humano a las personas.

Este acto deshumanizante es en el cual incurrió Rodolfo Aranda tratando a la prensa de animales rastreros. Como si esto no constituyera en sí mismo una acción gravísima y un ataque, incluso se dio el gusto de decir de forma expresa que la prensa se moviliza por cuestiones e intereses “dinerarios”. Sin embargo, el presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena, se encontraba bajo tal estado de emoción violenta, que no se dio cuenta de que terminó confirmando la acefalía.

Y es que este funcionario público, al querer intentar dar lecciones de reglamentos, aseguró una y otra vez que el Concejo Deliberante jamás había dejado de funcionar. Sin embargo, cuando se refiere a la presencia del prosecretario del cuerpo deliberativo, Raúl Villarrubia, dejó asentado de forma expresa y explícita que las sesiones anteriores no se pudieron llevar a cabo, justamente, porque no estaba presente el prosecretario.

Lo que pareciera no comprender Rodolfo Aranda es que al haber admitido él mismo que cuando el prosecretario no estaba no se pudo llevar a cabo las sesiones deliberativas, no hace más que confirmar que esa falta de funcionamiento es en los hechos una real acefalía. Cabe recordar que el prosecretario estuvo ausente por licencia debido a que curso la grave enfermedad del coronavirus, del cual todavía está convaleciente como se observan en el video.

De hecho, Aranda hizo hincapié en la sesión de que hasta aquí solamente se venía trabajando en las comisiones del Concejo Deliberante. Y es que, ante la ausencia del prosecretario, era imposible trasladar estos expedientes al recinto para que pudieran ser tratados. En definitiva, esto es lo que constituye una acefalía a causa de la ausencia del prosecretario, al cual hizo llevar a la sesión en estado convaleciente, sólo para demostrar efectivamente que es él quien “miente”.

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Porque el Concejo Deliberante de Yerba Buena no funcionaba y, de hecho, tampoco hubiera funcionado en la última sesión si continuaba faltando el prosecretario, el cual sólo estuvo presente porque Aranda se sintió presionado por la información verídica sobre la acefalía del Concejo Deliberante. Claramente, el prosecretario Villarrubia no se encuentra todavía en condiciones de asistir y sólo lo hizo porque se habría sentido presionado por el titular del Concejo.

Esto demuestra que Aranda es el verdadero mentiroso en esta historia y se constituye en un personaje hipócrita, porque utilizó esta mentira y también usó a un ser humano en un notable estado convaleciente, con el solo fin de atacar a los medios de comunicación que descubrieron la verdad. Y la verdad de la acefalía del Concejo Deliberante trajo aparejada otra verdad, es decir, la bajeza de un ser humano que constituye una vergüenza para la clase política tucumana.

Rodolfo Aranda de ninguna manera merece estar al frente del Concejo Deliberante de Yerba Buena a causa de su lamentable comportamiento, los demás integrantes del cuerpo, deberían pedir una sanción ejemplificadora, de lo contrario podría interpretarse que esas manifestaciones son el pensamiento de todos los concejales que integran dicho Concejo. Escudarse detrás del sillón que ocupa, no hace más que hablar de su cobardía como hombre y como funcionario público. Pero, al mismo tiempo, no debe obviarse que se trata de un accionar calumniador peligroso, en tanto y en cuanto que pone en tela de juicio el trabajo y la libertad de los medios de comunicación.

Las aberraciones manifestaciones que endilgó este concejal a la prensa, son las cualidades de su propia persona. Intentar desprestigiar al periodismo libre e intentar engañar a la opinión pública es deleznable, el cual hizo por medio de un discurso lleno de odio, propio de personajes dictatoriales y en el cual terminó confirmando la información acerca de la acefalía en la que se encontraba el Concejo Deliberante.
Finalmente, lo que tendría que entender es que la única información falsa sale de su propia boca.

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