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¿Karma o decisiones? Vivir en el sur: “todos los años comienza la pesadilla con el ciclo de lluvias”

CONCEPCIÓN. Así quedó el puente que cruza el río Chirimayo.

María Barrionuevo ya no sabe qué hacer para evitar que el agua ingrese a su casa. Sucede que basta una simple lluvia para que las calles de la ciudad de Alberdi, donde vive, se llenen de agua. Ayer por la mañana, el fotógrafo de LA GACETA la encontró junto a las bolsas de arena con las que había intentado proteger su casa de la tormenta del lunes, que causó daños en distintos puntos de esa ciudad y en Concepción.

Las últimas lluvias generaron nuevos y diversos inconvenientes en pueblos y ciudades del sur tucumano. En Concepción, por ejemplo, la creciente del río Chirimayo y el desborde de acequias que bajan desde el pedemonte socavaron el puente que cruza el río Chirimayo a la altura de la calle San Martín al 4.000. A causa de este problema, la Municipalidad resolvió clausurar la circulación.

La medida afecta principalmente a unas 200 familias que viven al oeste del río. “Entendemos que era necesario clausurar el puente, pero ahora tenemos como opción de salida un camino de tierra del paraje Los Vallejos que, además de duplicarnos el trayecto hacia el microcentro, está en malas condiciones”, se quejó la vecina Angela Ortiz. En ese sector de la ciudad existe un cementerio privado.

El agua socavó el extremo oeste del puente. Este paso ya presentó problemas hace más de dos décadas, poco después de su inauguración. Una creciente estuvo a punto de arrastrarlo. A causa de esta situación, fue ensanchada y elevada más de un metro. “Lo que pasa ahora con el puente es a causa del agua que se desvía desde las fincas cañeras y bajan por las acequias y los caminos. Por eso se socavó la estructura del poniente”, opinó otro lugareño.

Puente de la ruta nacional 65 roto por el río Chirimayo. FOTO TWITTER/ @EZETOLEDO | Marzo 2016

El intendente Roberto Sánchez ayer envió notas al ministro del Interior de la Provincia, Miguel Acevedo, y a autoridades de la Dirección Provincial del Agua (DPA). Les informó sobre el problema en el puente del río Chirimayo. “Entendiendo que es de jurisdicción provincial la órbita que hace a las afluencias de ríos y arroyos en la provincia, es que solicitamos se tomen los recaudos necesarios para dar inmediata solución”, escribió el intendente. “Sin perjuicio de lo solicitado, le informo que el Municipio tomó medidas, cortando la circulación vehicular en su totalidad, a fin de evitar riesgos para los que circulan por ese puente”, concluyó.

En Alberdi

En los barrios Oeste y Santa Rosa de la ciudad de Juan Bautista Alberdi, la tormenta del lunes a la noche causó varios problemas. La calle Alem, que baja desde el paraje Yaquilo, volvió a transformarse en un río y anegó las viviendas de unas 300 familias. También causó destrozos en los canales de desagües y en el cementerio del Municipio, ubicado en ese sector. A pesar de estos problemas, no fue necesario hacer evacuaciones.

“Esta situación se agrava con el agua que baja desde los cerros. La correntada viene sin control por el camino y se lleva lo que encuentra. Hasta los cajones del cementerio pasan dando botes por las calles. A veces hay que sacarlos del patio de las casas”, comentó la vecina Mabel Rodríguez.

“Todos los años, con el ciclo de lluvias comienza para nosotros la pesadilla. Ya no sabemos cómo controlar el agua. Algunos ponen bolsas con arena en las puertas; otros, chapas metálicas. Incluso hay quienes elevaron las veredas o hicieron canteros. Pero nada frena a la creciente que termina ingresando a casa”, se quejó el vecino Miguel Artaza.

En la esquina de Alem y Berutti, la correntada socavó el canal de desagüe que baja desde el oeste. “Este es un problema que se va a solucionar cuando logremos avanzar en la construcción del canal de cintura que está concluido en una etapa. Resta la etapa que evitará el ingreso de las aguas a la ciudad desde Yaquilo. Es un sector desprotegido y que nos aflige por los perjuicios que ocasiona a la gente”, dijo Luis Campos, ex intendente y actual funcionario del Ministerio del Interior de la Provincia.

Ayer, la intendenta Sandra Figueroa desplegó en personal del municipio en la zona inundada. Los trabajadores iniciaron trabajos de limpieza de las calles y en los canales taponados por troncos y ramas de árboles que arrastró la creciente. La última tormenta también causó anegamiento en la comunidad de Los Guayacanes, ubicada al este de la ciudad. Fue a causa del desborde de un arroyo y de acequias que pasan por el lugar.

Los pobladores reclamaron una solución urgente al problema que soportan –según dijeron- todos los años. Mientras tanto, los vecinos de Niogasta denunciaron que desde el viernes a la noche permanecen sin energía eléctrica ni agua potable a causa de los daños que causó allí la tormenta que se desencadenó aquel día.

 Por Rodolfo Casen | La Gaceta