Inicio Policiales Ley antimotochorros: ni los funcionarios políticos se salvan de su ineficiencia

Ley antimotochorros: ni los funcionarios políticos se salvan de su ineficiencia

Enrique Romero | Foto: Los Primeros

Desde Tucumán Despierta se viene planteando como ningún otro medio lo hace la efectividad de la aplicación de la llamada ley antimotochorros. Hasta la fecha, solo se produjeron inconvenientes de parte de quienes se movilizan en este tipo de rodado. Mientras tanto, el funcionamiento de la norma brilla por su ausencia a la hora de lograr lo que se propuso. Esto es, evitar que este tipo de delito continúe.

A tal punto llegó la ineficiencia de esta ley, que ayer le tocó ser víctima de un delincuente motorizado al subdirector de Tránsito de San Miguel de Tucumán, Enrique Romero. Ya ni siquiera a plena luz del día y dentro de las cuatro avenidas puede funcionar una normativa que prometía erradicar esta problemática. Pero, además, el malhechor pudo apoderarse de lo ajeno en la vereda de un edificio público donde policías no faltan.

Si bien luego la Policía logró detenerlo en inmediaciones del Parque 9 de Julio, el caso es que ya ni siquiera hacen falta dos personas en una moto para que los delincuentes se salgan con la suya. En este caso, bastó un solo hombre para robarle al funcionario y a su esposa. Y es que la ley no previó esto ya que solo se promulgó para intentar demostrarle a la gente que algo se hace cuando falta conocimiento en la materia para poder abordarla.

Hoy se festeja el Día de la Independencia que conmemora el momento en que logramos liberarnos del yugo colonial. Pero en Tucumán no existe libertad cuando las personas no pueden moverse como lo deseen en la vía pública. Y no se trata dela cuarentena, se trata de la inseguridad nuestra de cada día la que impide a las personas caminar sin miedo por las calles del Jardín de la República por el peligro.

Y es que ya no solo las pertenencias de cada uno están en peligro, sino también la vida misma y los funcionarios no se hacen cargo. El ministro de Seguridad, Claudio Maley, es apenas un convidado de piedra que se mantiene en su cargo sin que el gobernador Juan Manzur explique las razones para eso. Y es que ni siquiera pueden brindar seguridad a la gente en su casa cuando entran a robarla y hasta llegar al punto de matarla.

Se trata de una provincia donde ninguna persona puede sentirse segura y hasta los empresarios sufren robos en estaciones de servicio o productores rurales asesinados porque un hurto salió mal. No hay libertad que valga cuando todos nos sentimos amenazados por una delincuencia que se ha vuelto más feroz. Y en esto también es responsable el Estado cuando ha permitido que la desigualdad escale a niveles increíbles. Será hora de que hablen menos y traten de lograr más eficiencia en sus acciones los funcionarios y mandatarios públicos. No se podrá festejar la libertad de un país o de una provincia cuando la población teme salir a la calle y el susto hace que la gente se recluya en sus casas y que ni aun así logre sentirse segura. Es momento de que Claudio Maley sea interpelado en serio por la opinión pública para que haga valer su cargo o renuncie.