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Pese a los proyectos la rotonda de avenida Presidente Perón sigue siendo una trampa para los automovilistas

Funcionarios provinciales y municipales opinan sobre el futuro de la puerta giratoria que une San Miguel de Tucumán con Yerba Buena. La tendencia en la “Ciudad Jardín” es que desaparezcan esas glorietas, como sucedió hace unas semanas en Aconquija y Solano Vera.

COMPLICADO. El tránsito en el límite entre San Miguel de Tucumán y Yerba Buena es un drama cotidiano.

¿Semáforos, rotonda o ambos? La eterna discusión de urbanistas y funcionarios municipales de a poco va teniendo resultados concretos: la semana pasada ya no quedaban rastros de la glorieta que estaba ubicada en la intersección de las avenidas Aconquija y Solano Vera, con su característico mástil. 

En su lugar instalarán un complejo semaforizado. “No la sabían usar”, dijo un funcionario yerbabuenense. Y en esa lucha a favor de una o de otra queda pendiente qué se hará con la que une a las avenidas Perón-Belgrano con Camino del Perú.
Polémica desde hace rato, esa rotonda nunca dejó de generar congestionamientos, que se magnifican en dos horarios pico: desde las 7 hasta las 8.30, y desde las 19 hasta las 20.30 o 21. 

Bocinas, infracciones y largas esperas es lo que se vive a diario -también los fines de semana- en esa “puerta giratoria” que une a Yerba Buena con San Miguel de Tucumán, a la que en diciembre de 2016 le pusieron semáforos.
En una reunión ocurrida en octubre de 2017, técnicos de la Dirección Provincial de Vialidad de Tucumán analizaron un anteproyecto propio con representantes de las dos municipalidades involucradas. 

Allí decidieron retirar la rotonda, reubicar el complejo de semáforos y hacer las ampliaciones correspondientes para que haya giro libre a la derecha, con el objetivo de descongestionar el tránsito de la zona. Desde entonces, no se avanzó en la idea.

“El proyecto está terminado. En el momento del anuncio se pretendía gestionar financiación a través de los municipios afines al gobierno nacional. En este caso, Yerba Buena”, dijo Ricardo Abad, titular de la mencionada repartición provincial.

“Es un elemento que obstaculiza la fluidez del tránsito”. “Es un nudo que hay que aflojar”. Desde que se planteó al posibilidad de sacarla, con esas frases José Ferroni, secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de Yerba Buena, calificó a la rotonda de Camino del Perú. 

“Para ese sector trabajamos, nos juntamos entre las municipalidades y Vialidad. Entre los tres se llegó a consensuar el proyecto, que incluía ensanchar los giros libres y mejorar tanto la señalización como los sectores de captación de agua de lluvia para que se fuera rápidamente al canal que está ubicado allí. El proyecto existe y se actualizaron los precios. Elevamos eso a la Municipalidad de la capital”, detalló Ferroni. Además, dijo que sigue a la espera de que se consigan los fondos que su municipio gestionó con la Nación y se pueda trabajar en el sector.

Tapar el sol

Lo que se pretende hacer en esa intersección es similar a lo que ya se hizo en Aconquija y Mate de Luna. Allí se encontraba la rotonda de El Cristo, que fue semaforizada en 2008. Primero se redujo el diámetro de esa rotonda, pero finalmente se la eliminó.

En opinión de Luis Lobo Chaklián, subsecretario de Planificación Urbana de la capital y vecino de Yerba Buena, el problema no es la rotonda, sino la falta de accesibilidad a la “Ciudad Jardín” y de que carece de un plan ordenador o de una planificación de circulación integral. Por ello planteó la necesidad de generar nuevos puentes sobre el canal que corre junto al Camino del Perú (en el final de la calle Don Bosco, por ejemplo), instalar como mínimo 40 complejos semaforizados en toda la ciudad (“para comenzar a imponer condiciones de seguridad y orden”) y tener el 100 % de arterias principales de una sola mano. A lo que agregó que si centramos todo el problema en un sólo punto, nada va a cambiar.

“Seguimos tapando el sol con las manos. Ese es un punto más de la cantidad de intersecciones que tiene Yerba Buena. Uno tiene que agarrar y mejorar la fluidez del tránsito y también hay que aprender a convivir con los espacios que para nosotros son vitales y hacen referencia a las ciudades. Creo que reduciendo el diámetro de la rotonda generaremos más fluidez. También hay que hacer dársenas con giro libre, en el sentido este/oeste, para aquellos que tienen que doblar a la derecha por Camino del Perú”, detalló el funcionario de San Miguel de Tucumán.