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Una tucumana en Alemania: “salí una vez al súper y ahora tengo coronavirus”

Desde Múnich, Agustina Mejail dijo que primero le dijeron que no tenía nada y que volviera a su casa; aumentaron los síntomas y se hizo el test que dio positivo.

Agustina Mejail, en el hospital de Múnich en Alemania.

Su madre está a 12.500 kilómetros de distancia. Y no sabe cómo decirle que le dio positivo el test de coronavirus. La joven tucumana Agustina Mejail, de30 años, vive en Alemania y su familia está en Tucumán. Esta mañana, en Múnich, se despertó con la noticia de que tiene covid-19. Intentó mantener la calma. Dice que se siente bien. Pero no sabe cómo darle la noticia a su madre.

Agustina estudió en la Unsta, donde se recibió de Licencia en Comunicación Social. Con el título en la mano comenzó su carrera en Europa, donde ejerció como Community Manager. Además recibió el título de Máster en Neuromarketing. 

“Mi mamá me está  preguntando si ya tengo los resultados del test de coronavirus y yo no sé cómo decirle que me dio positivo” escribió Agustina en su cuenta de Twitter a modo de catarsis. 

Su mensaje en las redes llega a Tucumán, pero su madre no tiene Twitter; de modo que tendrá que enterarse por otra vía. Mientras tanto, en Alemania, Agustina ingresa al hospital porque se activa el protocolo sanitario. A las 10.30 de Argentina (en Alemania hay cuatro horas más; es decir que eran las 14.30 en Múnich), la joven entra al hospital, donde permanece en una camilla, bajo control estricto.

Con los nervios de la situación que le toca vivir, al saber que tiene covid-19 y sin saber qué hacer, Agustina responde las consultas por mensaje privado. “Todavía no sé si me tienen que internar o no, pero me siento tranquila”, afirma.

Recostada en la camilla escribe mientras puede. “¡Cómo están allá?, pregunta refiriéndose a Tucumán. “Por favor no salgas -recomienda-, sólo si no te queda otra. Mirá a mi no me hacían el test y yo dije igual me encierro y solo salí una vez al supermercado y ahora tengo coronavirus”, explica.

Mientras responde las consultas, Agustina envía dos fotografías -siempre por mensaje privado- de su situación en el hospital.

“Hay que tener sumo cuidado y tratar de reducir las salidas al máximo -insiste-; sobre todo por las personas más vulnerables y por el sistema de salud, que en Argentina no tiene capacidad para estos casos”, advierte.

La periodista tucumana espera la decisión de los médicos para saber cómo seguirá su tratamiento. “Por favor sean responsables. No usen el supermercado como excusa para salir todo el tiempo -remarcó-; Vayan una vez por semana, como máximo. Esto es algo serio y tenemos que actuar de manera responsable”, asegura en un breve mensaje, mientras sigue con su teléfono en la mano.

Su madre espera noticias en Tucumán. Desde Alemania, Agustina debe enfrentar la situación y avisar a sus familiares. De todos modos, la joven profesional remarca que se siente bien y está dispuesta a cumplir al pie de la letra las indicaciones de los médicos. “Soy otra infectada más. He cumplido las normas de la cuarentena, pero no somos conscientes de cómo se está propagando este virus y cómo nos afecta. A los que tenemos síntomas y los que no”, asegura.

Todo comenzó hace seis días. El viernes pasado, la joven mostraba síntomas de covid-19. Le hicieron el test y le dijeron que hoy (seis días después) estarían los resultados. En aquel momento lo tomó con calma. “Voy a estar bien y va a estar todo bien”, había pensado en ese momento. Ahora en la cama del hospital aguarda las decisiones de los profesionales. 

En octubre de 2019 recibió el título de Máster en Neuromarketing. El año pasado, por primera vez, su familia tucumana pudo visitarla en Múnich. Mientras esperaba saber si iba a quedar internada, la joven tucumana deja un mensaje para todos: “esto es algo serio y tenemos que actuar de manera responsable”, insiste. En cualquier momento tendrá que dejar el teléfono. 

Pasan casi tres horas sin comunicación, ni un mensaje. Estaba rodeada por médicos. ¿Se vio obligada a dejar el celular?…

Otra vez en línea

A las 13.40 hora Argentina (las 17.40 en Alemania) volvió a responder. “Ya salí”, escribió por Whatsapp. “Estoy llegando a casa, ya te llamo”, agregó.

Al regresar a casa, un poco más relajada, escribió: “quiero llamar primero a mi mamá, que no sabe y después te llamo, si”.

Pasaron 40 minutos más hasta que Agustina volvió a aparecer en el Whatsapp con cinco mensajes de audio. “Empezó todo el lunes 9 de marzo, cuando estaba en el trabajo y me empezó a doler el pecho y como a faltar un poco el aire y como que me dolía la cabeza -explica-; ese día me llega la noticia de que en la empresa donde trabaja mi novio había un infectado; yo hasta ese momento ni pensaba que podía tener coronavirus, tampoco sé si desde ese momento lo tengo”, aclara.

Su voz suena como una persona que tiene una congestión nasal, pero su ánimo está muy bien. Relata en detalle lo sucedido. “Hoy me han dado los resultados de una prueba que me hice el lunes, por suerte, porque tuve suerte para poder conseguir esa prueba; entonces por protocolo dejé de ir a trabajar y empecé la cuarentena -afirma-; fui al médico y el médico me dice que no tenía nada, que tenía todos los síntomas, pero que no era coronavirus y que probablemente era porque todo el mundo, con todo esto, está en paranoia y somatiza y es normal que haya gripe a esta altura del año, por el cambio de invierno a primavera un día hacen 18 grados de temperatura y al día siguiente hacen dos grados o menos cinco grados también; entonces es muy normal y el médico me dijo: andá a tu casa, no te preocupés, esto no es coronavirus; esto fue el martes 10 -recuerda-; pero el sábado 14 me tomo un tren para venir a Munich y ese sábado me empiezo a sentir muy mal, pero de verdad pensaba que no tenía coronavirus. Antes de esos días, me dolía el pecho y la espalda y estaba con temperatura alta, pero a partir de ese fin de semana, del 15 o 16 de marzo, se me tapó la nariz, tengo la voz congestionada, pero no tengo moco y no siento nada, pero tengo una pérdida total de olfato y de gusto; yo como y no siento ningún gusto a la comida, no siento ningún olor; o sea puede haber olor a podrido al lado mío y yo no lo voy a sentir a tal magnitud, no mejoraba y el lunes tenía turno con el médico, como yo pensaba que la falta de olfato y de gusto no eran síntomas del coronavirus, y mi médica casi me mata”, remarca.

Instalada otra vez en Múnich, donde está su lugar de residencia, Agustina visita a su médica de cabecera. “Ella me dice eso es un síntoma del coronavirus, igual ellos tampoco tienen mucha información y no saben concretamente cómo es la situación del virus, hay cosas como puntos comunes, pero en general no se puede decir mucho más de lo que se dice -afiirma-, aparte en cada paciente la reacción es diferente. Yo estoy enferma hace 16 días, es decir han pasado más de dos semanas, y sigo con los síntomas y sigo enferma. La médica me dice llamá al número, por favor, que te hagan el test, pero no te hacen el examen si no estuviste en contacto con alguien que estuvo infectado o en una zona de riesgo; o sea aunque tengas los síntomas, pero no estuviste en una zona de riesgo o en contaco con alguien no te hacen la prueba -asegura-. Entonces estuve toda la tarde llamando, llamando, me cortaban, no había forma, en eso mi novio llama a su consultorio, le explica la situación bla bla, mi novia está mal, bla bla… y le dicen que llame al número, pero le explicamos que llamamos y no atienden”, señala.

Hoy Agustina siente que le cuesta respirar, le arde el pecho, le arde la espalda. “No es tan grave, pero al tener fiebre, al tener problemas respiratorios y encima hace dos meses tuve bronquitis, el médico le dijo vengan y buscan las pruebas en el consultorio, porque vos (por mi novio) no tenés síntomas, deben haber pensado que era poco probable que tenga el virus y él fue a buscar las pruebas al consultorio. Nos hicimos las pruebas (él a mí y yo a él) y las volvió a llevar al consultorio; esto fue el lunes a las cinco de la tarde y hoy a la mañana, apenas abrieron el consultorio, nos llamaron y nos dijeron que éramos positivos y que el Ministerio de Salud nos iba a llamar para comunicarse con nosotros y ver cómo tenemos que seguir, igual no se comunicaron nosotros, pero como yo venía con los síntomas y la médica me dijo que yo tenía que ir al hospital por mis síntomas y la fiebre, después de recibir los resultados esta mañana, llamé al hospital y me fui y estuve como cinco horas ahí con los tubos conectados, me sacaron sangre, me hicieron electro, me escucharon lso pulmones, me dijeron que los pulmones se escuchaban bien, que la infección no era tan elevada y que probablemente se esté terminando ya o no sé, pero en este momento no es tan elevada la infección en sangre, pero que si mis síntomas empeoran tengo que ir urgente al hsopital”, detalla.

Respecto de cómo actuar frente al coronavirus, Agustina remarca que es clave la conducta. En su último audio, antes de desconectarse de todo por celular, habló sobre la concientización. “Yo era conciente, pero tomás más conciencia cuando te pasa en forma directa y estás en un hospital y ver de verdad que los médicos trabajan y cómo están, en primera persona, he visto una mujer adulta en una camilla con respirador, es muy triste y muy fea la situación y muy jodido todo y la médica me decía. nadie se está tomando en serio esto; es que con el simple hecho de verdad de tomar distancia no sabés cómo se detiene la curva de seguir, como propagando el virus; es impresionante; es muy importante que mantegamos distancia. Si vas al supermercado, mantené la distancia con las personas, porque hay personas, como mi novio, que está infectado, tiene síntomas y no saben que lo tienen y hacen vida normal en el sentido de ir al súper y eso ya es un riesgo; yo necesito que la gente se de cuenta que es muy importante mantener la distancia y salir lo menos posible, lo mínimo indispensable de sus casas, porque no es una estupidez, está muy jodido el tema, está muy jodido en Europa -advierte-, en Alemania hay un montón de infectados oficiales, porque los no oficiales deben ser la misma cantidad, entonces… pero bueno… esa es la situación”, asegura.

A las 15 de Argentina (19 de Alemania) Agustina ya había avisado a su familia sobre la situación. 

¿Qué te dijo tu madre?, ¿cómo tomó la noticia?

Se lo tomó bien, porque le dije que había salido todo bien en el hospital y eso la dejó tranquila. Pero cuando le dije primero que era positivo como que se moría. Pero bueno ya sabe que estpa todo bien.

¿Cómo está tu novio?

Está bien, igual que yo. Estoy súper agradecida con Dios, con todo porque es un virus de mierda y vi gente re mal y estoy con síntomas, y estoy mal, pero por suerte no a un nivel letal. Y espero seguir así. Así que no me quejo.

A las 14.30 (hora Argentina), Nancy Estela Moisés, la madre de Agustina, escuchó la voz de su hija, que está a más de 14 horas en vuelo, pero ni siquiera tiene posibilidades de subirse a un avión para visitarla. La joven en Múnich y ella en Tucumán deben cumplir la cuarentena, apoyándose mutuamente, vía WhatsApp.