La Mañana con Vos

“Yo ya sé quién es y cuando ves los videos te querés ir de Tucumán”

Ocurrió a las dos y media de la madrugada en la plazoleta Mitre y ya no se calla más: la serie de imágenes compartidas por primera vez no dejan de sorprender: "Cuando lo ves, te sube y te baja algo en el estómago". VIDEOS

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Plazoleta Mitre, tierra de nadie.

La dueña de Rucafé, bar notable de Tucumán, llegaba el miércoles a la mañana con el manojo de llaves en la mano para abrir la cafetería de la plazoleta Mitre, pero a las llaves no las iba a necesitar. La puerta de entrada estaba abierta de par en par. A las dos y media de la madrugada la habían reventado. Y no era la primera vez.

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Es la joven que ya tiene ganas de irse de Tucumán, totalmente desilusionada ante el sexto robo en cuatro años que sufre desde que trabaja en la confitería. Mientras miraba las imágenes que esta tarde comparte con el diario el tucumano, a la impotencia, bronca y furia que sentía, la descargada con golpes secos a la mesada del bar.

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“Hoy amanecí más tranquila, pero cuando he visto los videos, le metía fuerte a la mesada. Me subía y me bajaba algo en el estómago de la bronca. No puede ser que vivamos así, que te desvalijen así. Que cuando salís a la calle no sepas si volvés viva. Que si tu mamá va al banco pueden hacerle algo. Que te revientan en un segundo”.

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“Yo salgo a la calle después de trabajar y miro para todos lados. Manejo. Cuando llego a los semáforos, subo los vidrios. A los limpiavidrios no les doy ni un peso más. Antes les daba. Solo juntan para drogarse. Convivo con esa gente, los veo. Es lo que voy viviendo. Ninguno pide para darle para comer a su hijo”.

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El hecho que sacó de quicio a la joven fue lo que sucedió a las 2.30: “Acá nunca nadie ve nada. Era uno solo: ha forzado la cerradura, entró y salió con una tele de 40 pulgadas. Tengo dos teles en el salón: un smart de 58 y el que me ha llevado de 40. Me intentó sacar el de 58 pulgadas: ahí me iba a morir porque recién voy por la segunda cuota”.

“No pudo llevárselo porque estaba solo. Además me sacó 2 mil pesos de la registradora. Al monitor lo arranco con la mano, lo tiró al piso, lo pisó y después agarró con una punta a la pantalla del portero eléctrico, lo tiró y lo hizo mil pedazos: casi 80 mil pesos perdí con el robo. Y con el tema de la pandemia, ¿cómo hago yo para sobrevivir? Tengo varias empleadas, ¿y si tengo que cerrar por el robo?”, se lamenta.

“El tema es que yo sé quién es y cuando mirás los videos te querés ir de Tucumán. Es algo que toda mi generación siente. Pero qué voy a hacer. ¿Cómo puede ser que no pongan policías a la noche? En un mes tres veces me robaron. Me rompieron el vidrio. Se ha ensangrentado todo el choro. Fui a la brigada: estaba de campana un limpiavidrio. Entro a la Brigada, le digo al policía: ‘Le digo quién es’. Y escuchá lo que me dice: ‘Mirá, esto tiene que ir a Fiscalía, le sacan las cosas que te han sacado, pero vas a perder el tiempo y, lo peor de todo, es que después te marcan y te pueden matar’. ¿Qué tal?

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Zona de comercios, bancos, billares, cafés, escuelas, familias, clase media, talleres, repuestos, clubes sociales y carnavales en otra época, la zona de plazoleta Mitre por la noche se ha convertido en zona liberada: “Desde hace cuatro años está cada vez peor. Desde que se instalaron los limpiavidrios. Nunca pude hacer que los saquen. Les pasa lo mismo a otros dueños. Ven todo y roban de noche, porque de día hay movimiento. Los policías que mandan son de 18 años, pesan 40 kilos, y se hacen los novios”.

“Acá hay muchos comercios: Plaza Motos, Musimundo, Castillo… No entiendo cómo no puede haber policías con tantos robos. A la quiniela la robaron, a Plaza Motos se cansan de hacerle destrozos, a todos los comerciantes y nadie hace nada, todo queda en la nada. Como con cada denuncia te ponen mil peros, así estamos. Pero yo ya me cansé. Ya me tomaron de punto, y ya estoy cansada de que me roben. Ya no doy más”.