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UNA MADRE PIDE JUSTICIA

La muerte de Gabriel Salomón, dejaría al descubierto, como la corrupción en las instituciones, actuaría corporativamente para tapar supuestas malas praxis

Gabriel Salomón - Navarro Dávila

Desde Tucumán Despierta entrevistamos a Myriam Ruiz, madre de Gabriel Salomón, quien, como ella misma describió, no fallece precisamente sólo por la mala praxis de los médicos que lo atendieron, sino también por el sistema de corrupción imperante en el sistema de salud de Tucumán, pero también a nivel nacional, según denunció.

Relató que a su hijo le hacen un diagnóstico y le inician un tratamiento específico que por razones médicas le discontinúan, pero luego se lo lleva al hospital especialista en TBC en el NOA q es el hospital Avellaneda. Pero allí no continúan el tratamiento a pesar de que cuentan con la historia clínica y toda la información necesaria. Es por ello que Myriam manifestó que es culpable el Centro de Salud porque tenían la obligación de hacer la notificación y el seguimiento que no hicieron. Lo mismo que el hospital Avellaneda y luego, cuando el cuadro clínico de Gabriel se complica y es derivado al Padilla y el médico le comunica que no iba a reiniciar el tratamiento porque ya era demasiado tarde. Entonces él fallece debido a que no se recibió el tratamiento.

Cabe mencionar, dijo, que existe la ley nacional 15465 sobre enfermedades infecciosas cuyo protocolo establece que es necesario realizar la notificación porque es obligatorio y el seguimiento. Tal es el caso del covid-19, pero eso no sucedió con Gabriel y entonces el papel del Siprosa es clave en esto, debido a que debía de haber algo más en todo esto, expresó Myriam, ya que era imposible que en tres hospitales al mismo tiempo no se realizara la notificación.

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Y es que ella se preguntó acerca de ¿Cuál podría ser el beneficio de los hospitales al no hacer notificación? Entonces la familia investigó y pudo dar con el hecho de que Argentina recibe a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) fondos para determinados programas de salud, entre los que figura la TBC, entre otros. El tema es que los fondos son para realizar tareas preventivas que en Tucumán no se realizan. Esto significa que estos fondos fueron desviados, según expresó. Y es que los fondos son enviados contra resultados como condición fundamental, por lo que las estadísticas son claves en lo que hace a la posibilidad de que haya más o menos enfermos para que envíen más o menos fondos para que se implemente mayor prevención.

Por lo tanto, al no haber notificación, el Siprosa no hizo seguimiento. Por eso es que Myriam señala que fue la corrupción la que le quitó a Gabriel, la chance de vida, porque si se le prodigaba el tratamiento a lo mejor de todas formas no sobrevivía, pero existía la posibilidad que le fue arrebatada por la corrupción. Ella adujo que se sabe que los médicos no lo hicieron a propósito, pero sí lo hicieron presionados por el Siprosa para ocultar todo.

En cuanto al papel que jugó la Justicia en todo esto, explicó que el fiscal de ese momento era el Dr. Washington Navarro, hoy Ministro de Defensa. Él puso en la imputación contra los médicos que se trataba de un tratamiento empírico el que debía de seguir Gabriel cuando no es así. Eso es en el caso de cuando no se tiene un diagnóstico ni un tratamiento específico, por lo que los médicos van viendo sobre la marcha. Pero el tratamiento de Gabriel era específico porque tenía TBC y debía de recibir medicamentos determinados o puntuales. Pero el fiscal hizo oído sordo a la explicación de la familia de Gabriel, como así también a las pruebas que presentaron.

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Entonces se apela y es el juez Maggio, que estaba en la causa, quien dijo que la misma tenía muchas fojas y que no tenía tiempo para revisarlo y que iba a adoptar la misma opinión que el fiscal. Teniendo las pruebas, ninguno quiso ver, lamentó Myriam, mamá de Gabriel Salomón. Esto lo hicieron para salvar a los imputados, ya que uno de ellos es el Dr. Héctor Sale, quien además, es el presidente del Colegio Médico de Tucumán, comentó. Mencionó que tiene un hermano que es fiscal, al tiempo que hay otros sindicados que también revistan importancia. Es por ello que remarcó también que la mayoría de los medios no quieren cubrir este caso, a raíz de los intereses que toca.

Los peritos médicos estuvieron bajo las órdenes del ministro fiscal Edmundo Jiménez, porque mintieron en el informe de la muerte de Gabriel, dijo Myriam. Así lo descubrió el perito de parte que colocó la familia Salomón, por lo que también existe una denuncia contra los peritos forenses.

En esa línea, comentó que la forense que actuó fue compañera de fiscalía del fiscal Washington Navarro, que convalidó el peritaje cuando en realidad debió de haberlos denunciado y que quería archivar la causa de la muerte de Gabriel. Peor, finalmente no pudo y fue la Universidad Nacional de Córdoba la concluyó con tino que “Gabriel murió porque no recibió el tratamiento contra la tuberculosis y con ese informe consiguió que imputaran a los doce médicos de los tres hospitales involucrados en la causa”.

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En tanto que en la causa federal están denunciados Manzur y Guillermo Moreno, ex interventor del INDEC por incumplimiento del deber de funcionario público al haber falsificado los datos. Y quiere saber el papel que jugaron en esa ocasión tanto Manzur, quien era Ministro de Salud de la Nación y Moreno. Y es que cuando una persona fallece de TBC, existe un papel que envía el hospital donde se produjo el deceso y allí consta el motivo o la causa y eso va al INDEC y esas estadísticas se las envía al BID En ese marco, aseguró que es todo impunidad y así se manejan todos dijo, por lo que ella espera que se produzca el juicio oral y público, pero con las imputaciones correspondientes, para que la causa no se caiga.