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El kirchnerismo conduce a la economía a su “destino final”: el dólar blue subió a $211 y el riesgo país alcanzó un récord

Los inversores y ahorristas siguen presos de la volatilidad que genera la crisis de deuda de la Argentina. El conflicto con el Fondo se suman temores por el impacto de la sequía.

tipos mercados financieros

La incertidumbre sobre lo que ocurrirá con la deuda del país actuó ayer martes, una vez más, como un factor determinante para que los activos y las variables argentinas tengan una jornada negra, con más presión cambiaria y riesgo país récord. El indicador de la banca JP Morgan, que estima la sobretasa de interés que debería pagar la Argentina si saliera al mercado de capitales internacional, subió 1,1% y alcanzó los 1.905 puntos básicos.

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Este indicador alcanzó así su nivel más alto desde que en 2020 el ministro de Economía, Martín Guzmán, reestructuró la deuda con acreedores privados. Los bonos volvieron a caer, como lo vienen haciendo desde que se inició el año. El papel AL41D se hundió 3,2% este martes, acumulando un descenso de 14,4% en lo que va del 2021, lo que lo posiciona en un precio de 31,26 dólares.

De las veinte acciones de empresas argentinas que operan en Wall Street, diecinueve mostraron caídas, algunas muy fuertes como Central Puerto con un descenso del 8,3%; Grupo Financiero Galicia, 5,9%; y el Banco Francés, con 5,6%. Asimismo, el indicador S&P Merval porteño cayó 1,98%, hasta los 83.350 puntos. Los bancos y las energéticas fueron las empresas más golpeadas por la aversión de los inversores, que están buscando alternativas un poco menos volátiles.

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En su último panorama financiero, la atención del mercado se viene centrando en las necesarias negociaciones con el FMI, con la idea de que ambas partes buscarían acordar a pesar de las discrepancias existentes. Pero se advirtió que tensar mucho la cuerda de la negociación en esta coyuntura delicada por motivos políticos o ideológicos luce como una estrategia alternativa de jugar con fuego peligrosamente.

En las últimas horas del lunes, el ministro de Economía, Martín Guzmán, había afirmado que “el FMI puede perder legitimidad si Argentina se desestabiliza”. Pero lo concreto es que el país tendría casi vedado el crecimiento si se desatara una cesación de pagos. En ese contexto, el precio del dólar “blue” subió 0,96% ayer martes y alcanzó un nuevo récord nominal de 211 pesos por unidad.

Así, la brecha con el tipo de cambio mayorista –en el que juega el Banco Central- llegó al 102,6%, máximo en lo que va de 2022. Lo que está claro es que la incertidumbre está jugando un rol clave en las decisiones de los inversores. Esto está motivado porque llegar a un acuerdo rápido con el FMI se vuelve cada vez menos probable. Las negociaciones se dan a contrarreloj y hay pagos por 2.879 millones al FMI entre este mes y marzo.

dólar

Al mismo tiempo, las reservas están en estado crítico. De esta manera, aumentan las probabilidades de un atraso en el cumplimiento. El Banco Central viene actuando en consecuencia de un acuerdo. Empezó a mover las tasas de interés y a generar incentivos para que los bancos le compren más deuda al Tesoro, con la idea de reducir la emisión monetaria. En paralelo, acelera la devaluación.

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En ese sentido, cabe mencionar que entre lunes y martes el tipo de cambio mayorista avanzó 33 centavos (hasta los 103,97 pesos), lo que hasta fines de diciembre subía en una semana completa. En los bancos, el precio minorista promedio del dólar se ubica en los 180,96 pesos, debido al impacto de la presión impositiva vía el Impuesto País y el anticipo a cuenta de Ganancias y Bienes Personales.

Y luego de doce ruedas consecutivas sin ventas, el Banco Central tuvo que atender ayer martes la demanda de divisas con ventas por unos 50 millones de dólares. El Banco Central no tiene suficientes reservas para pagar deuda ni para sostener la demanda de los importadores, mientras se evalúa que se perderán entre 5.000 y 6.000 millones de dólares por una cosecha menor a la estimada. Y todo esto presiona sobre el tipo de cambio.

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