Boleto Gratuito

La usura, el juego ilegal y la sombra del narco oscurecen la investigación del crimen de Lautaro en Estación Aráoz

90109 usura narco lautaro
Descacharreo

Lo convocaron en una parada de ómnibus en diagonal al Juzgado de Paz de Estación Aráoz. Al menos cuatro personas lo redujeron a golpes, obligándolo a subir a una camioneta negra. Se desplazaron un par de kilómetros hasta un campo de la zona y allí, después de envolver su cabeza con una bolsa negra de plástico, le asestaron no menos de dos golpes con una maza o un hierro hasta matarlo.

Antes de huir, trataron de esconder el cuerpo cubriéndolo con tierra. Luego, desde el celular de la víctima, enviaron un mensaje para despistar a quienes fueran a buscarlo.

Negocios

Según fuentes judiciales, esa es la secuencia del crimen de Lautaro Exequiel Ostriz (24 años), el joven asesinado en esa localidad del este tucumano. Por esta causa, ya fueron detenidas cuatro personas y a una de ellas, el martes se le dictó la prisión preventiva por seis meses.

Lo que aún no está claro es el móvil del crimen. En un primer momento se creyó que podría haber sido un ajuste de cuentas por cuestiones de usura. Pero con el correr de las horas surgieron más indicios que acercan el caso al juego clandestino y al tráfico de droga. Los investigadores creen que todas estas actividades ilícitas están relacionadas de alguna manera con el homicidio.

El jueves 10, Ostriz le pidió a un amigo que lo trasladara hasta un lugar para que le pagara una deuda. Nunca más se supo de él. La fiscal Mariana Rivadeneira comenzó con una investigación para tratar de encontrarlo. El trabajo comenzó a complicarse porque había muchas dudas sobre la actividad que realizaba.

Además, a las pocas horas un allegado recibió un extraño mensaje: “me encontré con una ‘mina’ que es tránsfuga. Me llevan a la ciudad en la caja de una camioneta color negra. No puedo hablar”. Ahora se sabe que ese mensaje habría sido enviado por los sospechosos para desorientar a los investigadores.

Banner Tucumán Despierta
Banner Tucumán Despierta

El caso comenzó a ser investigado por varias divisiones de la ex Brigada al mando de los comisarios Juana Estequiño, Daniel Monteros, Susana Montero, Diego Bernachi y Jorge Dib. El domingo pudieron dar con la persona con la que debía encontrarse Ostriz.

El joven, identificado como Cristian Ariel Leal (de 24 años) se quebró. Contó que el desaparecido había sido asesinado y el cuerpo arrojado en un paraje cercano a Estación Aráoz. También habría relatado que el móvil habría sido el económico, y dio a conocer los nombres de otras personas que podrían estar vinculadas en el caso.

En una audiencia que realizó ayer, el fiscal Ignacio López Bustos, que quedó al frente del expediente, dijo que Leal tenía problemas con la víctima por una deuda de $5 millones, pero por no haberla pagado en tiempo y forma, la suma había ascendido a $9 millones. Decidió acusarlo de homicidio agravado por ser premeditado y por la participación de más de dos personas y pidió que se le dictara la prisión preventiva por seis meses.

El acusado estuvo a punto de declarar, pero por recomendación de su defensor, Ariel Antonio Marti, no habló. El joven, en un momento, estuvo a punto de quebrarse, pero el profesional, mediante gestos, moviendo su cabeza, le dijo que no lo hiciera. “Pensábamos que contaría todo para, de alguna manera, mejorar su situación procesal”, explicó una fuente de tribunales.

El juez Matías Graña aceptó el planteo de López Bustos; no sólo confirmó la imputación -delito que prevé la pena de perpetua- y le dictó la prisión preventiva por seis meses.

Mientras se desarrollaba la audiencia, los investigadores detenían a Hugo “El Negro” Fernández (46) y a los hermanos Héctor Enrique (41) y Elio Maximiliano Córdoba (31), todos aludidos por el arrepentido Leal. No se descarta que con el correr de las horas haya más detenidos.

En los procedimientos policiales se decomisaron también dos camionetas y varios teléfonos celulares que serán analizados por los peritos. Las personas mencionadas en la causa, son conocidas en la zona este de Tucumán por las dos actividades ilícitas con las que las relacionan: la usura y el juego ilegal.

Dejanos tu Comentario