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“Nos presionaban”: Así apretaban los jefes del radicalismo en la UNT para falsear la terminación de la Ciudad Universitaria de San Javier

Para encubrir la falsificación del proyecto que los ex rectores Marigliano y Campero promovieron en contrato secreto con Minera Alumbrera Ltd, en junio de 2006, el Rector Cerisola apuró el burdo ardid de elaborar un "nuevo concepto" de Ciudad Universitaria y justificar así las regalías mineras de libre disponibilidad que la ley otorga a la UNT una vez terminado el campus de San Javier. "El doctor (Rodolfo) Campero habló con nosotros e insistía en la necesidad de darle corte a lo del 40%", confesó años después la secretaria de Planeamiento de Cerisola , Mónica Huerta de Labastida, autora material de la maniobra que expone la sinergia delictiva de la gavilla de los radicales en YMAD y la UNT, en la antesala de la campaña Marigliano Gobernador 2007.

Informe de directores de YMAD ante el Rectorado. A la cabeza, Cerisola y a su izquierda Campero
Informe de directores de YMAD ante el Rectorado. A la cabeza, Cerisola y a su izquierda Campero. (Captura de video)
Acceso a la Justicia

La ley otorga un derecho a nuestra Universidad, consistente en construir la Ciudad Universitaria que estaba aprobada. La Ley pone énfasis en la conclusión de la Ciudad Universitaria

Informe de la comisión especial YMAD (Res. Consejo Superior 0760-2015) del Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán, 28 de agosto de 2015.

Asistencia Pública

La construcción de la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional de Tucumán “conforme a los planos ya aprobados” es un derecho que tiene la UNT, garantizado por la Ley 14.771 de creación de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) que destina para ese fin el 40% de las utilidades líquidas de la explotación del yacimiento cuyos derechos mineros Abel Peirano donó generosamente a la Universidad, para concretar allí el proyecto que el rector Horacio Descole forjó  y que revalidaron con su respaldo -económico y político- Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi.

Maratón Independencia

El próximo 27 de mayo comenzará el juicio oral y público de la causa caratula Cerisola Juan Alberto y otros/malversación culposa Expediente 400360/2010, en la que el delito de fondo a resolver es el escandaloso Robo de la Ciudad Universitaria de San Javier contra la Universidad Nacional de Tucumán (y su encubrimiento institucional, mediático y judicial). El ex Rector Juan Alberto Cerisola y cuatro exfuncionarios universitarios están allí imputados por el desmanejo de unos U$S 85 millones que por Ley 14.771 debían destinarse a construir la Ciudad Universitaria en San Javier.

Planta Asfáltica

Tanto Cerisola como los exfuncionarios Olga Cudmani –directora general de Construcciones Universitarias-, Osvaldo Venturino –director de Inversiones y Contrataciones- y Luis Fernando Sacca –subsecretario de Políticas Administrativas y Gestión-fueron procesados como coautores del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública (art 174, inc 5, en función del art.173, inc 7 del CP). A su vez, el exdiputado nacional Sacca está imputado por colocaciones financieras realizadas con el dinero YMAD y los otros exfuncionarios por la realización y refacción de obras con esos fondos. Además, a Cerisola y a Sacca se los procesó por el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público (art. 248 CP).

Sin embargo, el Robo de la Ciudad Universitaria a través de la falsificación de su terminación -delito de fondo y precedente que explica el origen de los U$S85 millones malversados-tiene una trama que involucra a la cúpula del radicalismo tucumano de la época, cuando Cerisola era el Rector de la UNT y los ex rectores Rodolfo Martín Campero y Mario Marigliano -ya fallecido- eran los vocales directores que representaban a la UNT en el directorio de YMAD.

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En efecto, y como publicara en exclusiva eltucumano.com, en reunión de directorio, según Acta Nº498 del directorio de YMAD (27 de diciembre de 2007); Campero y Marigliano (directores en representación de la UNT) promovieron la falsificación de dicha obra para quedarse con los fondos de libre disponibilidad que la ley adjudica a la UNT una vez conluida la ciudad universitaria del cerro. Así, los ex rectores redactaron y propusieron hasta el “pro forma” y las condiciones del acta que firmó días después, el 2 de enero de 2008, el por entonces Rector Juan Alberto Cerisola con YMAD declarando “terminada” la Ciudad Universitaria y la obligación de remitir el 40% de las utilidades de la empresa a la universidad: así, las regalías mineras para la UNT disminuyeron del 40% al 20% pero pasaban a ser de libre disponibilidad a favor del Rectorado. Todo ello en la antesala de la candidatura a gobernador de Mario Marigliano en el año 2007, cuando era el Presidente de la UCR Tucumán.

La vigente Ley 14.771 de creación de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) ordena construir la Ciudad Universitaria de San Javier “conforme a los planos ya aprobados” con las regalías de la minería nacional. Su construcción fue falsificada en documentos y la Ciudad se declaró “terminada” para obtener regalías mineras de libre disponibilidad que la misma ley 14771 dispone una vez culminada la obra de San Javier (reduciendo los fondos mineros del 40% al 20%), pasando los fondos a ser de libre disponibilidad para el Rectorado. El campus fue “reemplazado” por una serie de obras menores y refacciones en las Facultades, que devinieron en una denuncia por sobreprecios en esas obras y malversación de los fondos en colocaciones financieras.

La presión radical y el “nuevo concepto” de Ciudad Universitaria

El 27 de junio de 2006, el Rector Cerisola solicita mediante nota escrita a la secretaria de Planeamiento, Obras y Servicios de la UNT, Mónica Huerta de Labastida, un informe del Plan de obras programado y ejecución de la Casa de Altos Estudios y le requiere que detalle “cuáles son los conceptos de planificación de la Ciudad Universitaria adecuados a los requerimientos actuales de la UNT“, de acuerdo al Expediente 713/2006.

Vía el expediente 713/2006, Cerisola y sus funcionarios recurren a un temerario ardid: inventar un “nuevo concepto” de Ciudad Universitaria y – en 15 hojas-  “formalizar” el ardid lingüístico  de Marigliano, el primero en arrojar a la prensa adicta el “concepto” de “Ciudad Universitaria del siglo XXI”.

“La ciudad universitaria del cerro era inviable; entonces decidimos hacer la Ciudad Universitaria del siglo XXI, terminando una serie de obras y haciendo nuevas. Se hizo listado, los planos…”, justifica impunemente Cerisola al diario La Gaceta .

El 29 de junio de 2006, tan sólo dos días después, llegó la respuesta de Labastida, donde presentó un análisis del ‘concepto de Ciudad Universitaria para la UNT en el siglo XXI’ y listado de Proyectos necesarios para completar la misma, clasificados por su ubicación en las distintas Facultades de la UNT, a las que luego se asignarían montos aleatorios (algunas fueron reemplazadas por otras obras en el proceso) antes de declarar que la Ciudad Universitaria estaba “concluida” y la UNT “satisfecha”.

A requerimiento de Cerisola, Labastida planteó el nuevo concepto de Ciudad Universitaria del Siglo XXI: “Repensar nuestra Ciudad Universitaria no significa contemplar el proyecto de San Javier. Han cambiado los escenarios. Planificar la infraestructura universitaria significa hoy replantear el empleo racional de los espacios, flexibilizar sus usos, incorporar nuevas tecnologías y equipamientos que faciliten el cumplimiento cabal de su misión como transmisora de conocimientos, investigación y extensión“.

En ese sentido, consideró: “El Plan de Obras que deberá gestionar la UNT, requiere actuar en distintas escalas: proyectar y construir nuevos edificios ya consolidados, o bien preservar y refuncionalizar edificios universitarios que manifiestan un valor patrimonial histórico, atendiendo siempre el Planeamiento Urbano Integral, equipamiento Urbano, vías de circulación vehicular y peatonal, áreas verdes, etc. en los campos universitarios que así lo requieran“.

La UNT justificó así la no-construcción de la Ciudad Universitaria y su reducción por un listado de obras de refacción por un monto estimado de $267.669.000, después de haber cobrado las primeras regalías y el primer millón de adelanto de utilidades tras la extorsión de Campero a Minera Lumbrera Ltd que Carlos Benito Garzón confesó en diciembre de 2023 en La Gaceta y que se destinó a la refacción -ya en curso- del Museo de la UNT, el “broche de oro” de la gestión de Marigliano, lanzado por la gobernación.

Años después, entrevistada por la comisión especial ad hoc del Rectorado para investigar el manejo de los fondos de YMAD, Labastida recordó: “Ese listado es una estimación de las obras que hacían falta. En el momento en que se hace eso, creo que en el año 2007, YMAD venía dando distintas remesas de dinero y presionaba porque querían saber cuál era el monto de la Ciudad Universitaria a partir del cual tenían que empezar a redistribuir de otra manera“.

YMAD venía dando distintas remesas de dinero y presionaba porque querían saber cuál era el monto de la Ciudad Universitaria a partir del cual tenían que empezar a redistribuir de otra manera“, sentenció. Integraban en aquel momento el directorio de YMAD el presidente Manuel César Benítez; los vocales directores por Catamarca, Carlos Ernesto Bustamante y Carlos Alberto Colombo; y los vocales directores por la UNT, los radicales Campero y Marigliano, quienes –se supone- debían velar por los intereses y derechos de la UNT.

Sobre aquel listado de obras, Labastida aclaró que “ese listado lo que hace es fijar un listado tentativo de obras y fijar un monto, porque nos exigían que fijemos un monto“, y en ese marco “hacer los planos concretos, completos… tener los valores exactos de las obras, iba a estar recién al momento de licitar cada una de las obras. Esto es un plan a mediano y largo plazo y va a llevar sus años para poder concretarlo totalmente. Desde YMAD nos presionaban y querían el valor“.

El informe de la comisión indica que “ante esta respuesta, por Presidencia de la Comisión se preguntó a la Contadora Labastida cómo le constaba que YMAD presionaba a la Universidad“, a lo que Mónica Huerta de Labastida respondió: “El doctor Campero habló con nosotros“.

Años después, Cerisola insistió sobre la presión que ejercía Campero desde YMAD para declarar terminada la Ciudad Universitaria. “El doctor (Rodolfo) Campero insistía en la necesidad de darle corte a lo del 40% (…) De no haberse firmado el convenio no se hubiesen percibido las utilidades que se estaban repartiendo”. Así lo planteó en su declaración indagatoria ante la fiscalía federal Nº1 a cargo de Carlos Brito, el 13 de abril de 2016.

Los cruces por las presuntas presiones para declarar terminada la Ciudad Universitaria quedaron expuestos el 28 de junio del 2015 en La Gaceta, donde Campero acusó a Cerisola de “sinvergüenza“, y disparó: “Él hace un fraseo parcial; no dice que el acta que menciona es un correlato del acta de la reunión anterior del Directorio, donde consta que YMAD aprueba el presupuesto y el plan de obras de la ciudad universitaria, que el propio Cerisola remitió a YMAD“.

El propio Marigliano “suscribió” a los dichos de Campero, y enfatizó: “Las otras universidades estaban presionando. Nos reunimos Campero, Cerisola, (y la ex vicerrectora Luisa Rossi de Hernández), y dijimos que en algún momento había que dar un corte a esto. La ciudad universitaria del cerro era inviable; entonces decidimos hacer la Ciudad Universitaria del siglo XXI, terminando una serie de obras y haciendo nuevas. Se hizo listado, los planos. Hasta que por fin se aprobó en YMAD esto, elevado por la UNT. Eso consta en un acta anterior a la que cita Cerisola“.

Lo cierto es que el 13 de septiembre de 2007, mediante nota escrita presentada en mesa de entradas de la UNT, los vocales directores en YMAD por la UNT notifican al Rector Cerisola que “el Directorio de la empresa (Nota de la redacción: directorio que ambos integraban) nos ha encomendado solicitarle quiera tener a bien brinde a YMAD la documentación necesaria que permita ponderar la marcha de los trabajos y/o actos conducentes a obras para la construcción de la Ciudad Universitaria, en el marco de los alcances del Artículo 18 inciso b) de la ley 14.771″.

Allí enumeraron el primer fideicomiso por U$S 1.000.000 (8 de marzo de 2005), los dos anticipos de utilidades del año 2006 más las regalías por el final del ejercicio 2006 y los dos anticipos del año 2007, totalizando hasta ese momento $210.422.000 a las arcas de la UNT desde YMAD.

Allí, Campero y Marigliano subrayaron que Cerisola “ha manifestado en cada uno de los convenios de pago celebrados entre YMAD y la Universidad Nacional de Tucumán, que ‘a la fecha no se encuentra concluida la Ciudad Universitaria, por lo cual la recepción de los fondos se hace en el marco del precitado inciso“, en alusión al inciso b) del artículo 18 de la Ley 14.771.

El 27 de diciembre Campero y Marigliano firmarían el acta N°498 del directorio de YMAD y el 2 de enero de 2008 Cerisola le pondría su firma al acta que declaró satisfecha a la UNT de recibir fondos para construir la Ciudad Universitaria, un derecho que la Ley 14.771 garantiza a la Universidad Nacional de Tucumán.

Años después, Labastida admitió ante la Comisión que hubo cambios en los listados de obras que constituían la “Ciudad Universitaria del Siglo XXI” sobre la marcha ya que “si las autoridades de las facultades venían y planteaban otros tipos de necesidades más inminentes y se consideraban que eran atendibles, no quiere decir que el plan de obras estaba caído”.

Según el propio informe de la comisión ad hoc, la ex secretaria de Planeamiento reconoció que la Ciudad Universitaria no está concluida, e interrogada sobre si estaba al tanto de “que el 40% que se recibía era exclusivamente para obras, y este 20% que se recibe ahora se lo considera de libre disponibilidad” respondió que “eso no quiere decir que no pueda ser para obras

Nunca se dijo que se terminó la Ciudad Universitaria. Lo que se debe haber dicho es que se terminó de recibir el monto que se había considerado como parte para pagar la Ciudad Universitaria, pero no estaba concluida”, manifestó.

En su ‘Informe a la UNT de Final de Mandato como Director de YMAD’, con fecha 23 de marzo de 2012, Campero celebró: “Recordamos que YMAD ha pagado en 2008 la totalidad de los aportes establecidos por la ley 14771 en su artículo 18 correspondientes a solventar la construcción de la Ciudad Universitaria de la UNT conforme a los planos y presupuesto aprobados por la UNT y entregados a YMAD en 2007“.

La cronología de los hechos comprobados hasta el momento, y que ya constan en el expediente del Trinbunal Oral Federal es la siguiente:

2005: El origen del contubernio de rectores de la UNT -y jefes del radicalismo tucumano- con Minera Alumbrera e YMAD que el Saabismo aún oculta a la Justicia Federal

Octubre de 2005: 

El CPN Héctor Ostengo -ex rector de la UNT (1993 -1994) –  es experto en información contable y director en Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD)  se entera de “modo casual” que en la sede de la Bolsa de Comercio de New York se acaba de producir un cambio en la titularidad de acciones de Wheaton River Minerals Ltd, empresa integrante de Minera Alumbrera Ltd por $ 250 millones de dólares (Nota de la R: casi 20 años después los hechos son informados a la sociedad tucumana por Benito Carlos Garzón, entonces asesor en Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio por la Universidad Nacional de Tucumán constitucionalista y profesor emérito de la UNT en su columna del diario La Gaceta del 12-12-2023 titulada “Regalías Mineras en la UNT: Cuando todo empezó en la que da cuenta de un hecho del cual fui partícipe como asesor de la UNT en YMAD, que concedió en explotación un rico yacimiento a la empresa Minera Alumbrera SA, que es el origen de los fondos que recibió la UNT”).

Según describió el doctor Garzón en su columna de La Gaceta del 12-12-2023, la millonaria transferencia de acciones en New York no fue comunicada a YMAD (como prevé la Ley 25.156) aunque la operación provocó un cambio en el control de la estructura accionaria de Minera Alumbrera LTD cuya sucursal Argentina está. 

“Realmente era una tremenda irregularidad, máxime en un ámbito como la Bolsa de Comercio de Nueva York, donde esas irregularidades no son consentidas sin graves perjuicios para el prestigio y acceso al sistema de cotización accionario”, describe Garzón en su nota de La Gaceta, en la que precisó además que “la ley argentina establece para esta restitución dos únicos modos: o una Asamblea Extraordinaria de Accionistas o en la Asamblea General de Accionistas que se celebra anualmente”.

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En su nota al diario, Garzón reconoce que redactó “en una carilla y media” (SIC) la impugnación a la operación bursátil no informada de Wheaton River Minerals,  integrante de Minera Alumbrera Limited.

“El contador Ostengo me interrogó sobre la operación que debíamos responder en base a dos normas del contrato de concesión (…) no dejó de sorprendernos que se habían establecido dos marcos legales fundamentales: 1) El contrato sería regido por la ley argentina y 2) Las diferencias serían resueltas conforme al Código Civil y Comercial de nuestro país. ¡Por fin algo contractual favorable!”, detalla el también representante de la Facultad de Derecho en el Consejo Superior de la UNT.

Minera Alumbrera Limited (Sucursal Argentina, inscripta en el Registro Público de Comercio de la Ciudad de Buenos Aires bajo los números 937 y 358, Libro 52, Tomo B, de Estatutos Extranjeros) explota en Catamarca el yacimiento minero más grande de Argentina denominado “Bajo de la Alumbrera” a través de una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con la interestatal Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD), de la que la Universidad Nacional de Tucumán es socia. Garzón precisa que la Unión Transitoria de Empresas (UTE) para extraer el oro y los metales preciosos de suelo Catamarqueño se constituyó en forma de una Sociedad Anónima denominada La Alumbrera SA y su directorio está compuesto con una clara mayoría de la minera extranjera: 14 votos para la concesionaria y ocho para YMAD, dos de los cuales responden a la UNT (en 2005 los directores por la UNT eran los ex rectores Rodolfo Martín Campero y Héctor Ostengo).

Sin más, en su nota al diario, Garzón detalló una conducta claramente extorsiva por parte de Rodolfo Martín Campero -quien negoció su silencio, el de YMAD y el de la UNT a cambio de dólares frescos-: “Ya redactada la impugnación a la restitución de capital, antes de firmarla Rodolfo Campero dijo que hablaría con las autoridades de la Minera y se llevó la nota de impugnación. No recuerdo el tiempo que llevó dicha “negociación”, pero a consecuencia de lo cual se llevaría a una sesión especial para tratar la desvinculación de la empresa en cuestión, pero Minera Alumbrera se comprometía a liquidar regalías a partir del año 2006 y no como estaba previsto para 2012 o 2014, según fuese el “rendimiento” de la explotación minera. En síntesis: se logró adelantar el pago de regalías mineras en seis años.

Así, Benito Carlos Garzón, abogado y profesor emérito de la Universidad Nacional de Tucumán, confirmó, al borde de la prescripción y por escrito, que a cambio de no denunciar una maniobra ilegal de la minera británica por $250 millones de dólares, el ex rector de la UNT Rodolfo Campero obtuvo de Minera Alumbrera un “adelanto” de un millón de dólares frescos para el rectorado de su correligionario Mario Marigliano (quien se estaba preparando para ser el candidato a gobernador de la UCR en unos meses) como parte del adelantamiento de regalías que obtuvo, según Garzón, el ex rector Campero a cambio de no impugnar el movimiento de controlantes de la Minera británica.

Rodolfo Campero, en modo extorquer, intimida a la minera británica blandiendo la impugnación redactada por Garzón, que nunca presentó, y extorsiona a los directivos de Minera Alumbrera LTD negociando su silencio, el de Ostengo, Garzón y el del rectorado de su correligionario Mario Marigliano a cambio de un “inmediato” adelanto de utilidades por un millón de dólares de la minera Británica al rectorado de la UNT.

Rodolfo Martín Campero se revelaría así como el factótum del mayor contubernio de la historia Argentina, vendiendo su silencio, y el de la UNT, a Minera Alumbrera LTD e YMAD negociando “el olvido” de la obligación legal de construir la Ciudad Universitaria de San Javier emanada del artículo 18 de la ley 14.771 (obra estimada en más de USD 5 mil millones de dólares por las propias autoridades de la UNT) a cambio de un mero plan de obras y refacciones menores –reflejados en un contrato de “cesión de derechos” de la UNT en favor de Minera Alumbrera – que consagra, hasta hoy, la inmoralidad e impunidad de los dirigentes mineros universitarios tucumanos.

Maniobra dolosa: Los pedidos de dólares a Minera Alumbrera fueron destinados a la campaña del radicalismo tucumano y figuraban falsamente destinados a pagar obras, ya que éstas se venían realizando desde antes del convenio entre Marigliano y Rooney, contaban con presupuesto y se realizaban por administración. 

Rodolfo Martín Campero (afiliado UCR desde 1968), es sobrino del gobernador radical de Tucumán Miguel Mario Campero aún es un conspicuo referente de la Unión Cívica Radical, es cofundador -en 1969- de la agrupación estudiantil universitaria radical Franja Morada que lo ungió rector de la UNT dos veces (1986 y 1990). Ex Secretario de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados de la Nación (1993-1997)dos veces Candidato a Gobernador de la Provincia de Tucumán por la UCR (1995-1999) y tesorero del Comité Nacional de la U.C.R. (1998); Campero cuenta hasta hoy con el encubrimiento de los principales dirigentes de su partido, del diario La Gaceta –y sus subordinados- y del inefable fiscal federal Carlos Brito.

Los movimientos de accionistas y dueños de Minera Alumbrera en 2005

Este diario pudo establecer-de acuerdo a registros de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia de aquel año-, que Minera Alumbrera Ltd tenía dos accionistas: Musto Explorations Bermuda LTD y Mount Isa Pacific PTY Ltd– anteriormente denominada MIM Holdings Limited – titulares del 50% del capital accionarlo cada uno. El controlante de Mount Isa Pacific PTY Ltd es Xstrata PLC, una sociedad Anglo-Suiza con domicilio en Londres, Inglaterra. 

A su vez, Musto Explorations Bermuda Ltd – sociedad constituida bajo las leyes de la isla británica de Bermudas- tiene dos accionistas: Wheaton River Minerals Ltd es titular del 75% del capital accionario (en 2003 le compró el 25% a Rio Algom Ltd) y Northern Orion Resources Ltd, titular del 25% del capital social restante. En consecuencia, Wheaton River Minerals Ltd es titular indirecto del 37,5% del capital social de Minera Alumbrera Ltd.

Wheaton River Minerals Ltd sería así, en 2005, titular indirecto del 37,5% del capital social de Minera Alumbrera Ltd aunque publicaciones especializadas desde 2003 anunciaban el control del 50%.

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Wheaton River ya controlaba el 50% de Minera Alumbrera LTD desde 2003. 

Según registros oficiales, un acuerdo de accionistas entre MOUNT ISA PACIFIC PTY LTD y Musto Explorations Bermuda LTD para la gobernanza de Minera Alumbrera Ltd por el que la sociedad estaría controlada por Mount Isa Pacific PTY Ltd que nombra dos (2) de los cuatro (4) directores, siendo uno de ellos el presidente del Directorio que, en caso de igualdad de votos posee segundo voto o voto decisivo.

En la Unión Transitoria de empresas (UTE) – La Alumbrera SA – entre Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio y Minera Alumbrera Ltd, es la británica Mount Isa Pacific PTY Ltd quien toma las decisiones ya que Minera Alumbrera Ltd nombra cinco (5) de los ocho (8) miembros del comité gerencial (los tres restantes los pone YMAD y entre ellos se encuentra Rodolfo Campero).

3 de noviembre de 2005:  el arquitecto Luis Bruna remite al rectorado “con carácter urgente” el listado de remodelaciones que se están  llevando adelante en el Museo de la UNT elaborado en base a un trabajo de los arquitectos Alberto Nicolini, Daniel Rubio y Marta Beatriz Silva, compañeros de Bruna del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán. Este instituto de Historia y Patrimonio de la FAU UNT, conducido por Olga Paterlini de Koch oculta deliberadamente los planos de la ciudad Universitaria de San Javier en su libro sobre Patrimonio Arquitectónico de la Universidad Nacional de Tucumán -prologado por José Hugo Saab, cual rector de la UNT -. El capítulo Ciudad Universitaria estuvo a cargo del arquitecto “especialista” Franco Marigliano, hijo del rector que sepultó delictivamente el mandato de la Ley14.771 en un pacto con Minera Alumbrera e YMAD.

22 de noviembre de 2005: Aprobación del contubernio por el Consejo Superior de la UNT

El contubernio entre Campero y los directivos de Minera Alumbrera Ltd para beneficiar la  campaña “Marigliano Gobernador UCR”, logra el previo visto bueno del Consejo Superior UNT a lo actuado por el tándem radical Rodolfo Campero – Mario Marigliano.

En efecto, el Consejo Superior de la UNT mediante la resolución HCS 2251-005 (expediente 1552/2005) resuelve “Autorizar al Sr. Rector a dar trámite al procedimiento y celebrar los convenios necesarios para el cobro ante la Empresa Minera Alumbrera por la suma equivalente de un millón de dólares (U$S 1.000.000)” (SIC), considerando que los Directores Rodolfo Campero y Héctor Ostengo “han concretado ante las autoridades   de  Minera Alumbrera y en el  seno   del Directorio de YMAD, gestiones orientadas a la obtención de  un anticipo de utilidades por las un millón de dólares (U$S 1.000.000), con destino a obras publicas Universitarias en ejecución y /o proyectadas en el presente periodo” (SIC).

En efecto, el precio del contubernio entre Campero y los directivos de Minera Alumbrera se camufló con un estrafalario convenio de “anticipo de utilidades” por USD 1.000.000 (un millón de dólares estadounidenses) que Rodolfo Martín Campero – en su doble rol de gerente de Minera Alumbrera SA y al mismo tiempo representante de la UNT en Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) – consiguió para su correligionario Mario Marigliano, entonces rector de la UNT, quien ya se aprestaba a ser candidato a gobernador por el radicalismo tucumano a escasos meses de las elecciones.

Es aquí donde tiene lugar la primera Falsificación Documentada de la construcción de la Ciudad Universitaria de San Javier contra la UNT ya que ese millón de dólares – adelantados directamente desde la empresa minera al rectorado de Marigliano-, se otorgó delictiva y dolosamente citando como marco jurídico el artículo 18 inciso b) de la vigente ley 14.711 que ordena repartir el 40% de las ganancias de la minera YMAD en favor de la UNT para la construcción de la Ciudad Universitaria en San Javier de acuerdo a los más de 2700 planos hallados por eltucumano.com en 2023 en la planoteca del rectorado, elaborados por la UNT en 1948. Esto hace cómplices a todos los miembros integrantes del Consejo Superior de la UNT del año 2005 de la falsificación y robo de la ciudad universitaria contra la Universidad Nacional de Tucumán acreditada en la resolución HCS 2251-005. 

24 de noviembre de 2005: La UNT le comunica a Minera Alumbrera Ltd que la maniobra pergeñada por Rodolfo Campero ahora cuenta con el beneplácito cómplice de la totalidad de los miembros del adicto Consejo Superior UNT mariglianista.  Daba comienzo la “Misce en Scene” de la dirigencia universitaria que rifó el grandioso Campus universitario en San Javier a cambio de un millón de dólares para la campaña de la UCR tucumana.

En efecto, la “dirigencia” radical y de Franja Morada de la UNT trocó en 2005 una mega ciudad universitaria por un mísero plan de refacciones – que ya se estaba ejecutando con fondos propios de la UNT – para disimular el pago de un millón de dólares para la campaña Marigliano Gobernador que ya estaba en ejecución.

Por eso, el sempiterno secretario general de la UNT José Hugo Saab alias “el gordo saab”, el director de Asuntos Jurídicos UNT Augusto González Navarro alias “Hochi”, y Lidia Ascárate también son “participados” de la maniobra por dólares frescos para la próxima Campaña del radicalismo (ver facsímil), dólares conseguidos con la falsificación del proyecto Ciudad Universitaria que ordena la Ley 14771.

Toda la documentación contenida en el expediente UNT 1552/2005 que publicó eltucumano y que implica a Saab, González Navarro y Lidia Ascárate en la maniobra delictiva con disfraz burocrático fue ocultada deliberada, y delictivamente, tanto a los organismos de control (AGN, SIGEN, UAI) como escamoteada a la “investigación” del fiscal Federal Carlos Brito (el mismo fiscal que “le cuidó el honor al genocida Bussi” –como refieren en los pasillos de los tribunales federales- ya que Brito, estando al frente de la causa, desde fines de los 90 no pudo probar el enriquecimiento ilícito de Antonio Domingo Bussi a pesar de la aparición en Suiza de cuentas del corrupto gobernador que jamás había declarado, mintiendo “como político, no como militar”).

(NdlaR: según el fiscal general Gustavo Gómez, sólo alguien con un gran poder dentro de la administración de la UNT como José Hugo Saab – 40 años como jefe de la burocracia administrativa de la UNT y heredero “mosquetero” de Mario Marigliano en el radicalismo vernáculo- pudo haber llevado a  cabo semejante ocultamiento de documentación que debería ser una prueba clave.

La aparición de la firma de José Hugo Saab en el expediente 1552 (que a su vez contiene un contrato secreto con Minera Alumbrera Ltd firmado por Marigliano y Julian Rooney el 30 de noviembre de 2005 por un millón de dólares) lo compromete en el falseamiento de la Ciudad Universitaria que ordena construir la Ley 14771 en San Javier -artículo 18 inciso b- “de acuerdo a los planos ya aprobados” ha activado todas las alarmas en el rectorado. Otra prueba de lo que la Justicia Federal ya no puede seguir ocultando a los tucumanos después de una década de encubrimientos.

Aunque en el velatorio público de Marigliano, “el gordo Saab” se reivindicó su heredero:

“Con la voz quebrada, Saab le dirigió unas breves palabras. Agradeció la presencia de la familia y reiteró que no sólo fue un gran rector, sino una extraordinaria persona. “Tus mosqueteros vamos a seguir estando, más allá de los caminos que hemos ido tomando cada uno. Vamos a seguir acompañándote y poniendo en práctica todo lo que nos enseñaste”, reseñaba La Gaceta.

24 de noviembre de 2005:

La operación de estafa adquiere fase mediática: La Gaceta y el ocultamiento sistemático del mandato del artículo 18 de la Ley 14771 (terminación de la Ciudad Universitaria en San Javier de “acuerdo a los planos ya aprobados”).

El mismo día de la notificación/participación en la maniobra, la Gaceta le da aparente barniz público a la maniobra ya que anuncia que la UNT recibirá de Minera Alumbrera un anticipo de utilidades por un millón de dólares, en tres cuotas iguales, “como miembro de YMAD” al mismo tiempo que reduce el contenido de la ley 14771 a “una ley” determina que el anticipo de utilidades debe ser aplicado a “la realización de obras públicas” y no la ciudad universitaria en el cerro San Javier.

En el convenio que firmará el rector Mario Marigliano se especifica que la suma será entregada en tres cuotas iguales, la primera durante ese presente ejercicio, y las restantes en 2006 y en mayo de 2007. Es la primera vez que la UNT recibe un beneficio de sus minas, que le fueron donadas en 1948 por el doctor Abel Peirano. Una ley en vigencia determina que el anticipo de utilidades debe ser aplicado a la realización de obras públicas; la UNT ha dispuesto que el primer tramo de las utilidades sea aplicado a la construcción de la Escuela de Cine, inaugurada este año, y a la terminación del Museo de la UNT. Las otras cuotas serán invertidas en obras de infraestructura y de apoyo a la docencia”, se puede leer en dicho diario.

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30 Noviembre de 2005: 

Delito a cielo abierto: en el contrato Marigliano hace reconocer que “la UNT que es beneficiaria, según disposiciones de la ley 14.771, del 40% de las utilidades liquidas y realizadas que arrojen los balances de YACIMIENTOS MINEROS DE AGUA DE DIONISIO (YMAD)” para construir el campus universitario del cerro San Javier.

En la ciudad de Buenos Aires, la avidez y voracidad de Campero y Marigliano se materializa en un pacto escrito con Julian Rooney, el presidente de Minera Alumbrera en el que el rector de la UNT asegura estar actuando en el marco de la ley 14771 que ordena la terminación de La Ciudad Universitaria de San Javier “de acuerdo a los planos ya aprobados”. Esta vez los tres “señores” ex rectores de la UNT actuaron defraudando a su mandante (la Universidad a la que debían defender) violando la Ley de Sociedades (jamás fueron investigados sumariamente como corresponde) e involucrando hasta hoy a todos los organismos de control interno de la universidad pues conocían sus deberes y no los cumplieron Asuntos Jurídicos, Dirección General de Administración (Castillo directamente retiraba los dólares junto a Torres Zuccardi) y la Unidad de Auditoría Interna de la UNT.

Las normas civiles aplicables al caso (además de la ley penal por la mega estafa contra la UNT):

Ley 19550 de Sociedades ordena:

Diligencia del administrador: responsabilidad.

ARTICULO 59. — Los administradores y los representantes de la sociedad deben obrar con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios. Los que faltaren a sus obligaciones son responsables, ilimitada y solidariamente, por los daños y perjuicios que resultaren de su acción u omisión.

Mal desempeño del cargo.

ARTICULO 274. — Los directores responden ilimitada y solidariamente hacia la sociedad, los accionistas y los terceros, por el mal desempeño de su cargo, según el criterio del artículo 59, así como por la violación de la ley, el estatuto o el reglamento y por cualquier otro daño producido por dolo, abuso de facultades o culpa grave. Exención de responsabilidad. Queda exento de responsabilidad el director que participó en la deliberación o resolución o que la conoció, si deja constancia escrita de su protesta y diera noticia al síndico antes que su responsabilidad se denuncie al directorio, al síndico, a la asamblea, a la autoridad competente, o se ejerza la acción judicial.

Acción individual de responsabilidad.

ARTICULO 279. — Los accionistas y los terceros conservan siempre sus acciones individuales contra los directores.

Además, el Código Civil y Comercial dispone: CAPITULO 8

Mandato 

ARTICULO 1324.- Obligaciones del mandatario. El mandatario está obligado a:

  1. cumplir los actos comprendidos en el mandato, conforme a las instrucciones dadas por el mandante y a la naturaleza del negocio que constituye su objeto, con el cuidado que pondría en los asuntos propios o, en su caso, el exigido por las reglas de su profesión, o por los usos del lugar de ejecución;     (N de la R: esto exigía que Campero y Marigliano cuidasen los intereses de la UNT en YMAD como a su propio bolsillo y no llevarse millones a sus bolsillos)
  2.  dar aviso inmediato al mandante de cualquier circunstancia sobreviniente que razonablemente aconseje apartarse de las instrucciones recibidas, requiriendo nuevas instrucciones o ratificación de las anteriores, y adoptar las medidas indispensables y urgentes;         (N de la R: esta norma los obligaba a Campero y Marigliano a dar aviso de las causas judiciales, pérdidas, etc. Cosa que nunca hicieron ante el Consejo Superior de la UNT).

       f) rendir cuenta de su gestión en las oportunidades convenidas o a la extinción del mandato;

Por eso, el 30 de Noviembre de 2005 en la Ciudad de Buenos Aires, se consumó la estafa más grande contra la Universidad Pública Argentina al firmarse un ruinoso “contrato”  que – a cambio de un millón de dólares – lastimó a la UNT toda y trocó un colosal campus universitario de 120 hectáreas construidas en un mero e improvisado listado de obras menores y refacciones para encubrir el pase de un millón de dólares de Minera Alumbrera Ltd para financiar la campaña a gobernador de Mario Marigliano por el radicalismo tucumano.

Los planos aprobados por la UNT en 1948 versan sobre dos grandes núcleos: un casco principal se construiría en San Javier, a 1.200 metros sobre el nivel del mar y en una superficie de 100 hectáreas. Allí se concentraría toda la vida universitaria: facultades, institutos, un Centro Cívico, el Rectorado, biblioteca central, museo, teatro a cielo abierto, viviendas para alumnos y docentes, jardín botánico, instalaciones deportivas y hasta un estadio para 30.000 espectadores.

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A 15 kilómetros, se levantaría un segundo casco de 300 hectáreas a 600 metros sobre el nivel del mar donde se pondría en funcionamiento la Ciudad Hospital, la Escuela de Agricultura (con campos de cultivo, huerta y granja), institutos de enseñanza secundaria, viviendas e instalaciones deportivas. Las viviendas que estaban destinadas al personal médico sí llegaron a construirse y se alquilan hoy a la comunidad universitaria, al igual que el acueducto de Anfama que la dotaría de agua y los quoncets para comedores, residencias y oficinas del proyecto.

Como si eso fuera poco, estaba previsto que ambos núcleos estén conectados por un funicular que, de acuerdo a las proyecciones iniciales, recorrería 2,5 kilómetros en nueve minutos transportando hasta 2.600 personas diarias en uno y otro sentido.

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El actual secretario de Planeamiento de la UNT Sergio Mohamed custodia 2.783 láminas/ planos que dan cuenta de la magnitud y envergadura del proyecto, como también del tremendo empeño y esfuerzo de Sacriste, Caminos y Vivanco, como de todos los equipos de profesionales y apasionados universitarios que pusieron su conocimiento al servicio de la Casa de Altos Estudios. Y de la magnitud del encubrimiento ya que la cifra no menor de 2.783 láminas no podrían haberse dado por perdidas por tantos años tan fácilmente, el hallazgo de eltucumano “ha puesto patas para arriba a la UNT”, reconoce el periodista encubridor de La Gaceta Roberto Delgado.

“La Ciudad Universitaria de San Javier será el comienzo, la puesta en marcha, de una forma de vida, el ejemplo de cómo debe situarse el hombre frente al medio, descubriendo el sentido, la fuerza y la energía latentes en la naturaleza… ”, auguraban orgullosos los arquitectos autores del proyecto (y los planos): Eduardo Sacriste, Horacio Caminos y Jorge Vivanco. Sacriste es también autor de la Ciudad Universitaria de la UBA (que sí se construyó y no se la chorearon como los ex rectores de la Universidad Nacional de Tucumán Rodolfo Martín Campero, Mario Alberto Marigliano y Juan Cerisola) 

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La ciudad universitaria que ordena la ley tiene un valor superior a los 5 mil millones de dólares y se redujo a tres refacciones menores para darle un barniz legal a una transferencia de un millón de dólares de la Minería transnacional a la campaña  del radical Marigliano a Gobernador.

Con la firma del acuerdo con la minería británica, adquiere carácter delictivo documentado la claudicación moral de tres rectores universitarios (Ostengo, Campero y Marigliano) con la  firma en Buenos Aires de un contrato de “cesión de créditos” entre el presidente de Minera Alumbrera Ltd Julian Rooney y el rector de la UNT Marigliano Marigliano. La transacción firmada contó también con la firma del presidente de YMAD, Manuel Benítez.

El millón de dólares de utilidades para la campaña del radicalismo tucumano– adelantados directamente desde la transnacional minera al rectorado de Marigliano-, se otorgó en el marco del artículo 18 inciso b) de la aún vigente ley 14.711 que ordena repartir el 40% de las ganancias de la minera YMAD en favor de la UNT para la construcción de la Ciudad Universitaria en San Javier de acuerdo a los más de 2700 planos elaborados por la UNT en 1948 y hallados por eltucumano.com en la planoteca de la Casa de Altos Estudios.

El contrato de cesión de créditos entre la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y Minera Alumbrera Limited (Sucursal Argentina) declara como objeto la cesión de “ciertos créditos futuros y eventuales provenientes de la participación de la UNT en las utilidades de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) a cambio de un precio en dinero”.

El contrato establece que la UNT cede a favor de Minera Alumbrera Ltd utilidades futuras por un millón de dólares, en tres tramos. En contraprestación por esta cesión, Minera Alumbrera Ltd se obliga a pagar un millón de dólares, en tres pagos anuales.

El contrato también establece las condiciones precedentes para el pago del precio de la cesión de la UNT, incluyendo la obligación de ésta de suscribir y aceptar todos los términos y condiciones del contrato y del convenio de fideicomiso (Anexo C), así como una supuesta entrega de copias certificadas del acta del Consejo Superior de la UNT aprobando o ratificando los términos y condiciones de dichos contratos.

Además, el convenio especifica que las sumas abonadas por Minera Alumbrera Limited deben ser requeridas por la UNT a Minera Alumbrera con una antelación no inferior a 15 días hábiles previos a cada una de las Fechas Estimadas de Pago, mediante una correspondiente Solicitud de Pago.

Recibida una Solicitud de Pago, a Minera Alumbrera se le confería “la evaluación “ del avance de obras y necesidades que remitía Torres Zuccardi, en modo valijero,  y recién ahí la Multinacional Minera entregaba uno de los tres Pagos hasta completar el millón de dólares justo antes del lanzamiento de Marigliano a la gobernación de Tucumán . 

Los más de 333 mil dólares de Minera Alumbrera se adujo entonces que “serán destinadas íntegra y exclusivamente a las obras para el Museo de la UNT detalladas en el Anexo B del contrato Rooney – Marigliano”.

La triangulación mediante un fideicomiso con el Banco Río y la increíble participación de Raúl Torres Zuccardi como valijero de Marigliano

El contrato del 30 de noviembre de 2005 entre la UNT y Minera Alumbrera generó también un Contrato de Fideicomiso (triangulación para eludir controles) en el que Rooney y Marigliano designaron conjuntamente a quien retiraba el dinero del banco. El rol de valijero de Marigliano disfrazado de  “veedor” le correspondió al arquitecto Raúl Torres Zuccardi, quien supuestamente tuvo a su cargo una inverosímil “verificación y certificación del cumplimiento de las Pautas Generales en la construcción de las Obras por parte de la UNT” y la revisación, aprobación y suscripción de las Notas de Pedidos de Fondos por parte del director de Administración de la UNT Luis Castillo (por entonces presidente de la Unión Argentina de Rugby) quien sabía perfectamente que las obras ya tenía presupuesto asignado. El convenio Marigliano Rooney, implica a así a dos nuevos actores en la maniobra delictiva.

Las firmas certificadas de Rooney, de Marigliano y de Benítez:

Aquel 30 Noviembre de 2005 en que Julian Patricio Rooney y Mario Marigliano pactaron silencios cómplices pasará a la historia como el día en que la Ciudad Universitaria de San Javier pasó a ser un mero listado de obras a licitar por fuera de la ley, con la complicidad de Jurídico de la UNT, un festín de sobreprecios con empresarios amigos y colocaciones financieras de alto riesgo.

Desde aquel momento de la firma del contrato de cesión de utilidades de la UNT a la Minera Británica por parte de una camarilla rectoral disfrazada de civismo universitario, también se selló la suerte del proyecto “Ciudad Universitaria” que manda y ordena construir la ley 14771.

Las “cláusulas de blindaje” que hizo poner la Minera en el contrato y son prueba indubitable de la mala fe y la conducta delincuencial de los promotores y firmantes del pacto.

2006

Enero de 2006: se produce el primer desembolso de dólares frescos de Minera Alumbrera Ltd a las arcas del rectorado de Marigliano mediante la triangulación con el Banco Río. La nota en facsímil no deja lugar a dudas de la participación de Torres Zuccardi y Castillo en la maniobra.

Las obras por las que Marigliano pedía cientos de miles de dólares ya se venían ejecutando con presupuesto propio de la UNT y en realidad sólo fueron una pantalla para el financiamiento espurio de la campaña del entonces rector de la UCR. (sirva de ejemplo facsímil de uno de los 3 pedidos de fondos con facturas habilitadas por resolución de la Dirección General de Construcciones Universitarias del 8 de agosto de 2005, es decir que estaban en plena ejecución casi cuatro meses antes del pacto Rooney-Marigliano)

Las obras por las que Marigliano pedía cientos de miles de dólares ya se venían ejecutando con presupuesto propio de la UNT y en realidad fueron una pantalla para el financiamiento espurio de la campaña del entonces rector de la UCR.

12 de Mayo de 2006 – Marigliano inaugura obras en la escuela de Cine y en el Munt con fondos del convenio con Ymad Alumbrera. La Gaceta registra que “la obra tuvo una inversión de $ 650.000, provenientes de un convenio entre la UNT e YMAD-La Alumbrera UTE”.

13 de junio de 2006: Juan Cerisola propone en su primera sesión presidiendo el Consejo Superior UNT que el rector saliente Mario Marigliano sea designado representante de la UNT en el directorio de Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD). El contubernio universitario toma forma.

Junio de 2006: La asociación ilícita se amplia para la falsificación de la Ciudad Universitaria pergeñada por  Rodolfo Campero y firmada por Mario Marigliano: ahora la maniobra tiene el beneplácito del flamante rector Juan Cerisola y de su vice María Luisa Rossi de Hernández alias “Pini”. Y comienza la “Misce en Scene Universitaria”, hasta nuestros días.

“Nos reunimos Campero, Cerisola y la ex vicerrectora Luisa Rossi de Hernández, y dijimos que en algún momento había que dar un corte a esto. La ciudad universitaria del cerro era inviable; entonces decidimos hacer la Ciudad Universitaria del Siglo XXI, terminando una serie de obras y haciendo nuevas. Se hizo listado, los planos. Hasta que por fin se aprobó en YMAD esto, elevado por la UNT”, confesó Marigliano al diario La Gaceta 10 años después, en una nota de 2015.

Lograda la complicidad de Cerisola y de su vice Pini de Hernández, la mise en scene adquiriría características aún más grotescas a continuación…27 de junio de 2006 el Rector Juan Cerisola inicia el Expediente UNT N° 713/06 que- ahora se sabe- sólo fue un ardid para encubrir el delito principal que  -escandalosamente- No fue investigado por el fiscal federal Carlos Brito (de origen radical antiperonista y simpatizante del bussimo), nombrado fiscal de la Nación en 1986 por el presidente Raúl Alfonsín (UCR).

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