No hay discusión que el mate es la infusión favorita de los argentinos, un ícono nacional que se hace presente en cualquier ámbito, ocasión y lugar. Esta bebida promueve los vínculos sociales a la vez que reporta un montón de beneficios para la salud. Desde el año 2015 que cada 30 de noviembre se celebra en Argentina el Día Nacional del Mate, para conmemorar el nacimiento del comandante guaraní Andresito Guacurarí, quien fue gobernador de la provincia grande de Misiones entre los años 1815 y 1819.

Lalo Mir en una columna de Radio Mitre aseveró que “la yerba no se le niega a nadie”. “Es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da”, expresó el locutor. Sin embargo, esta infusión debe consumirse con algunos recaudos y con un tope diario. Incluso a algunas personas se les recomienda evitarlo para no perjudicar a la salud

Cómo tomarlo para que sea beneficioso para la salud Los nutricionistas consultados por PERFIL recomiendan no excederse y tomar alrededor de un litro y medio de mate al día como mucho. “Cabe aclarar que esto no suple la hidratación, porque mucha gente tiene al mate como forma de hidratarse y esta solo se produce al beber agua sola”, advirtió Cecilia Sánchez, licenciada en nutrición (MN: 5597), a Perfil.

Por su parte, Teresa Cóccaro, licenciada en Nutrición (MN: 5705), agregó: “El mate se puede tomar sin problema, siempre y cuando la persona sea sana, pero no reemplaza al lácteo. Muchas veces lo que piden en el consultorio es cambiar esta infusión por el café con leche, por ejemplo. Hay que tomar a mitad de mañana o a la tarde leche o un yogurt”.

  El mate es antioxidante, es decir, previene la acción de radicales libres y podría tener una influencia preventiva en las enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares, pero no aporta ningún otro micronutriente. Por ello, no puede ser sustitutivo ni del agua ni de los lácteos.

Otro factor a tener en cuenta es la dulzura de la infusión. “Siempre y cuando se tome con edulcorante o amargo no genera efecto contradictorio contra la salud. El azúcar sí puede contribuir al sobrepeso o al aumento de los triglicéridos”, consideró Cóccaro.

Sánchez recomendó: “La idea es que sea amargo y, si es posible, que no lleve ningún tipo de endulzante. Por ahí que sea algo natural, como coco rallado o un poco de miel. Si se le agrega edulcorante, que sea un stevia más natural”. Es aconsejable elegir yerba con poco polvo y tomar mate a una temperatura no muy elevada. La temperatura del agua es otro elemento que uno debe tener en cuenta a la hora de tomar mate. Los argentinos aman la infusión caliente, pero pasarse puede generar acidez estomacal. La misma también se puede intensificar según la yerba con la que se prepara. “Es bueno elegir algún tipo de yerba orgánica que no tenga tanto polvo, ahora hay más oferta que antes”, indicó Sánchez.

Finalmente, la mateína de esta infusión es un estimulante del sistema nervioso central cuyos efectos pueden ser más poderosos que la cafeína. Por ello, puede causar problemas para conciliar el sueño sobre todo si se consume después de las cinco de la tarde. A partir de esa hora es mejor dejar la infusión.

¿En qué casos está contraindicado?

A algunas personas se los recomienda reducir el consumo de mate o evitarlo ante estos casos:

Insomnio: la mateína es un estimulante y energizante. Por ello, no se recomienda el consumo de mate a aquellas personas con dificultades para dormir o conciliar el sueño. 

Problemas renales: consumir mucho mate puede recargar a los riñones de solutos.

Problemas con la presión arterial: la mateína, al igual que la cafeína, la puede incrementar.   Asimismo, puede ser contraproducente para las personas que sufren de presión baja porque al ser diurético, aunque en este último punto no hay consenso médico.

Acidez o problemas gástricos o intestinales: si la yerba que se emplea está muy procesada o con mucho polvo puede dar distensión abdominal, acidez o reflujo. “Si es irritante y si encima está caliente es un combo letal”, precisó Sánchez.

Embarazo: en el caso de estar esperando un hijo el consumo de esta infusión no está contraindicado pero sí se recomienda bajar la frecuencia, salvo que esa persona tenga una gastritis o un reflujo o acidez que directamente se saca de la dieta.