Inicio Cartas de Lectores Economía de guerra

Economía de guerra

Invito a leer el artículo del periodista Jorge Fernández Díaz (LA GACETA del 24/3). Allí cita a Raymond Aron, antagonista de Jean Paul Sartre- quien le objetaba a este sus cíclicas ideas totalitarias de algunos intelectuales europeos del siglo XX. Aron advirtió también que: “…la Argentina era el único misterio que escapaba a la comprensión de los economistas…”, mención que despertó la curiosidad de su alumno Guy Sorman, que lo llevó a visitar Argentina en los años ‘70; y que concluiría que: “…la Argentina padece un mal singular que en otras partes de América latina da la impresión de haberse superado, pero que aquí parece incurable: una incapacidad crónica, genética, cultural, existencial, para dotarse de instituciones estables, que trasciendan las disputas partidarias, ideológicas y provinciales…”. Seguidamente, considera que el principal culpable de esta grave enfermedad es el peronismo, cuando afirma que: “…el peronismo se convirtió en un pensamiento todoterreno, que permite legitimar tanto las exacciones como las reformas liberales, favoreciendo el culto al ‘Jefe’ (por Perón) más que a las instituciones…”. Un lector (26/3) nos recordó que (el ex presidente de la Nación) Raúl Alfonsín tuvo el coraje de no mentir y de afrontar la realidad, diciéndole al pueblo que implementaría una economía de guerra ante la crisis económica que vivía el país. Lamentablemente, ante tanta honestidad, el peronismo todoterreno le realizó 13 paros generales nacionales, desgastando su autoridad y obligándolo a entregarle a Carlos Saúl Menem el gobierno seis meses antes de culminar su mandato. Hoy, nuevamente ese peronismo todoterreno se erige como el salvador del país sin ponerse colorado, cuando la causa de la grave crisis económica que vivimos reconoce su origen en ese mismo pensamiento. Mauricio Macri no es la panacea, pero representa, desde 1928, que el “no peronismo” complete un mandato democrático. Estimo que Argentina está en un momento histórico y trascendente de su vida política, económica, social y cultural que le permita, de una vez por todas, salir del atolladero peronista y que acceda a recuperar la institucionalidad perdida.

Luis Vides Almonacid
[email protected]