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Falleció Cacho Fontana una leyenda de los medios

Tenía 90 años y su deceso se produce un día después de la muerte de Liliana Caldini, su exesposa y madre de sus hijas

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Norberto Palese, más conocido como “Cacho Jorge Fontana”, murió hoy, a los 90 años. El locutor y conductor, había sido internado en varias oportunidades por cuadros de neumonía.

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En diálogo con TN Show, su hija Antonella confirmó la triste noticia. Entre abril y mayo de 2021, Cacho ya había estado diez días internado en el mismo lugar luego de que se complicara su cuadro de coronavirus. Sin embargo, su salud mejoró y el 23 del mes pasado el conductor había festejado su cumpleaños. Para la ocasión, salió del hogar donde se encuentra para disfrutar de un asado familiar

El 15 de agosto de 2019 Cacho se tropezó en la vereda después de salir de un restaurante y fue trasladado de urgencia quedando internado en observación.​

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El 26 de abril de 2021 se informó que Cacho había muerto a causa de problemas en los pulmones, sin embargo, horas más tarde su hija y el propio Cacho salieron a desmentir su muerte confirmando que se sentía muy bien y que en pocos días le iban a dar el alta médica.

La noticia sobre su partida impactó fuerte en el público, que recordó a un hombre clave de los medios de comunicación que marcó la vida de varias generaciones. Si se le pide a un millón de argentinos, mayores de cuarenta años, que cierren sus ojos y escuchen un “con seguridad”, dirán sin que nadie se los diga: es la voz de Cacho Fontana. Y por eso, su despedida duele.

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La palabra de Fontana, exacta y precisa, jamás ofrecía duda alguna. Lo hacía por ejemplo desde Odol Pregunta, aquel ciclo cultural de preguntas y respuestas que hizo historia en la televisión de aire. Allí, el nombre de la marca auspiciante siempre resonaba en su voz con la letra final estirada y sostenida en el aire. Ese modo de entonar se convirtió en un clásico.

Y también desde sus extensas participaciones en las campañas publicitarias de YPF y Gillette, esta última dueña de las tandas de las grandes transmisiones deportivas de Radio Rivadavia.

Fontana logró allí lo que ninguno de sus pares logró alcanzar: que el locutor comercial se transformara en una de las estrellas de esos programas. El hombre que jamás se equivocaba frente al micrófono convirtió algunos de los jingles publicitarios que brillaban a través de su voz (“Dígale Sí a Terrabusi”, “Minuto Odol en el aire”, “Y péguele fuerte”, “Esta es la Cabalgata Deportiva Gillette”) en frases del imaginario colectivo cotidiano de los argentinos.

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Fontana siempre se identificó como un emprendedor que se hizo de abajo y que de a poco fue tomando conciencia de sus limitaciones y del sentido amplio de la actividad que lo hizo famoso e inmensamente popular. Este camino lo llevó desde la locución comercial (su auténtica vocación) y la animación de espectáculos musicales y grandes shows radiofónicos a la conducción de ciclos periodísticos serios y rigurosos.

“Soy un locutor que ha querido incursionar en preguntas, dudas y hechos con gente que interesa a la opinión pública -dijo en una oportunidad-. He entrevistado, he charlado, pero de ninguna manera pensando que estaba haciendo periodismo. Es que no soy periodista. Simplemente me gusta conversar con la gente. Augusto Bonardo me enseñó el arte de la conversación, pero yo me hice famoso manejando un vocabulario de 150 palabras”.

Llevó adelante esa vocación en tiempos en los que no había, como hoy, escuelas e instituciones consagradas a la formación de los locutores. Y comenzó a imaginar ese camino cuando, de chico, escuchaba la radio y acudía a los programas en vivo de mayor popularidad de su tiempo. Algunos de ellos se hacían en los salones de la Unión Ferroviaria, gremio al que perteneció su padre.

Una vida plena

Un niño juega a ser locutor en una humilde y digna casa del barrio porteño de Barracas. El cepillo de pie es un micrófono, está en la radio y lo escuchan miles de oyentes. Su madre levanta la mirada de la máquina de coser y sonríe. Su hijo habla poco pero se transforma cuando se sueña locutor.

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El pequeño se llama Norberto Palese y aunque su madre no lo sabe y el ñiño tampoco, el destino cumpliría sus sueños: será Cacho Fontana, el hombre que cambió el estilo de locución en la Argentina.

Cacho Fontana estuvo en dialogo con el equipo de Radio Bicentenario, tras cumplir nuestro tercer aniversario.

Recordamos a nuestros oyentes que, durante muchos años, fue la voz de los productos de Monserrat y Eclair, como también de la radio argentina  convirtiéndose  en uno de los más apreciados conductores de la televisión 

“Feliz aniversario, me pude tomar un minuto para hablar con ustedes”, comento Cacho. Estoy muy bien, muy agradecido, aquí me han tratado y me tratan muy bien. Comentó Cacho Fontana   

Por ultimo dijo que se encuentra muy feliz con sus amigos, 

“Estamos reunidos en estos momentos con amigos, por suerte nos llevamos muy bien todos, saludos y feliz aniversario a todos”. Nos saludó en aquel momento mediante una conversación telefónica.

FuenteRadio Bicentenario
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