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40 minutos de tensión: así fue el megaoperativo policial que ingresó a la cabaña usurpada en Villa Mascardi junto a su propietario

Un comando de 40 policías acompañaron a Diego Frutos a La Cristalina, luego de que les advirtiera que iba a ingresar al predio tomado por un grupo de encapuchados

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El grupo especial COER ingresó en La Cristalina, uno de los terrenos ocupados por la comunidad mapuche Lafken Winkul Map, en Villa Mascardi Marcelo Martínez - LA NACION
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VILLA MASCARDI.– Una camioneta de la Policía de Río Negro encabezaba la caravana. Detrás, el Cuerpo de Operaciones Especiales y Rescate (COER), con oficiales preparados parados en la caja del vehículo. Después de otros dos móviles policiales, una camioneta blanca trasladaba a Diego Frutos y a su abogado. La fiscal los seguía atrás, en otra 4×4. Un último móvil ponía fin al ciempiés policial. Después de frenar al costado de la ruta 40, avanzaron a pie. En silencio.

Con un chaleco antibalas de la policía provincial y mientras grababa cada avance con su teléfono, Frutos logró ingresar ayer a La Cristalina, donde quedan los restos de la cabaña usurpada esta semana. La misma que fue incendiada y destruida en agosto de 2020, con su dueño en Buenos Aires y sin poder regresar por las restricciones de la pandemia. Ayer, en medio de un gran despliegue comandado por el comisario Elio Tapia, Frutos pisó por unos minutos La Cristalina.

Para lograrlo, la comitiva debió ingresar por otra propiedad, ya que los usurpadores desviaron el curso de un arroyo a lo largo del ingreso de La Cristalina, que en el pasado se distinguía a la distancia por la bandera argentina que Frutos había instalado allí.

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Como la entrada de La Cristalina está tapada debieron ingresar por el terreno lindante: Los RadalesMarcelo Martínez – LA NACION

Con el acceso bloqueado, la entrada fue por Los Radales, la cabaña de Luis Dates. Los Radales fue incendiada a fines de julio y también usurpada esta semana, luego de que el domingo un grupo de encapuchados descendieron desde la toma que la comunidad Lafken Winkul Mapu mantiene en terrenos de Gas del Estado para atacar con balas, piedras y fuego la casilla de Gendarmería que custodiaba las ruinas.

Los primeros en descender fueron los oficiales del comando COER, con sus trajes camuflados, cascos, escudos y escopetas. Luego de correr una mesa, chapas y restos del puesto de Gendarmería incendiado, que los encapuchados convirtieron en barricada, lograron desbloquear la entrada de Los Radales para ingresar a La Cristalina, propiedad vecina.

“Escuchá la trompeta, ahí están avisando”, alertó un guardia que reconoció el sonido mediante el cual los ocupantes que se definen como mapuches avisan que hay movimientos en la zona. Sin embargo, al llegar a la propiedad no había personas en el interior. Solo quedaban rastros del despojo: varios focos de incendio, bolsas con piedras y dos caballos pastando.

Mientras Frutos registraba su vivienda para certificar que había sido usurpada, afuera aguardaban más de 20 policías listos para entrar en acción en caso de que la situación escalara. Dos de ellos permanecieron en la ruta y se ocupaban de que circulen los autos que frenaban a observar el gran despliegue.

El grupo especial escoltó a Diego Frutos, propietario de ese terrenoMarcelo Martínez – LA NACION

Visiblemente agitado y aún colorado, Frutos salió escoltado por el comando COER del mismo modo en que había ingresado. “Fueron momentos muy tensos”, deslizó, mientras devolvía el chaleco.

Una angustia total por ver el lugar. Me han tirado abajo un montón de árboles, plantas. Me han hecho un desastre en estas últimas dos semanas que no estuve acá”, dijo. “Un desastre. Me han desviado el curso del arroyo para el lado de la entrada de autos de modo que no se pudiera ingresar. Por suerte eran numerosos los efectivos policiales”, completó.

Luego de denunciar que no tenía respuestas del gobierno nacional ni del provincial, Frutos había avisado que ingresaría ayer a su propiedad. A sabiendas de que en otras oportunidades había entrado sin escolta, desde temprano la policía preparó el operativo con 20 integrantes del COER a los que se sumaban 20 policías llegados de todas las comisarías de Bariloche, que esperaban en un puesto de Gendarmería cercano.

No encontraron personas en la vivienda, aunque si rastros de movimientos recientes como fuego encendidoMarcelo Martínez – LA NACION

Tras la rápida inspección de la propiedad, “sin piedras ni agresiones”, Frutos registró un último video con su celular desde el ingreso de Los Radales y subió a la camioneta donde lo esperaba su abogado. Lo mismo hicieron los demás integrantes del operativo y, detrás, el comando COER, cerrando la fila. Durante 40 minutos, Frutos volvió a ser el dueño de lo que queda de La Cristalina.