La ola de calor que sacudió Europa a finales de julio se ha desplazado hacia las regiones boreales del planeta, estacionándose momentáneamente en Groenlandia, en donde ha provocado un efecto obvio muy preocupante.

De acuerdo con expertos en cuestiones climáticas y ecológicas, este derretimiento se anticipa en casi 30 años, pues se tenía pronosticado que la superficie glaciar de Groenlandia comenzaría a derretirse de esta manera y en este volumen sólo hasta el año 2050.

Por otro lado, cabe mencionar que este es el segundo derretimiento masivo que ocurre en Groenlandia en esta temporada veraniega. Apenas a mediados de junio circuló esta muy preocupante imagen de un trineo arrastrado por perros, pero no sobre hielo o nieve, sino en las cristalinas aguas de un lago color zafiro.

El paisaje, sin embargo, no era de ningún país tropical, sino de la misma Groenlandia, en donde el hielo perdido había dado lugar a esa escena paradisiaca.

En aquella ocasión el investigador Steffen Olsen, autor de las imágenes, dio a conocer su grabación como evidencia de una situación crítica cada vez más innegable.

Cabe hacer notar que el deshielo y la ola de calor son sólo los elementos más visible de un fenómeno mucho más amplio. En la medida en que en la naturaleza todo está conectado, este cambio drástico en la temperatura de los polos tendrá sin duda efectos importantes en fenómenos como la cadena alimenticia de los ecosistemas en cuestión, la supervivencia de los seres vivos implicados, el nivel y la temperatura de los océanos y más. Es decir, no se trata en modo alguno de fenómenos aislados.

groenlandia deshielo 3Fuego. Esta imagen del 23 de julio muestra cómo las regiones árticas de Alaska y Canadá registraban más de 100 incendios forestales, visibles como puntos amarillentos (Ho / AFP)

¿Cuánta destrucción más hemos de provocar y presenciar para que el ser humano por fin reaccione y pongamos todas las medidas necesarias para cuidar del planeta?

La ola de calor que sacudió Europa a finales de julio se ha desplazado hacia las regiones boreales del planeta, estacionándose momentáneamente en Groenlandia, en donde ha provocado un efecto obvio muy preocupante.