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Lo que gasta GERMAN ALFARO alcanzaría para vacunar a 400.000 tucumanos

El intendente gastaría discrecionalmente para él y su esposa, el 7% del presupuesto aprobado por el concejo deliberante para el municipio capitalino

alfaro coronavirus

El intendente de San Miguel de Tucumán estaría poniendo en riesgo la vida de los tucumanos que viven en la capital, a partir del descarado despilfarro de dinero que realiza en su gestión por medio de los denominados gastos discrecionales, que goza a pesar de que la provincia se ahoga en COVID-19 y la ciudad no cuenta con infraestructura propia para hacerle frente a una segunda ola tan contagiosa como letal.

En ese sentido, un total de unos $1.095.000.000 en gastos discrecionales de Germán Alfaro, sobre los cuales está libre de rendir cuentas, equivalen a un gasto diario de unos $3.000.000 los 365 días del año, incluidos sábados, domingos y feriados, sin contemplar la cantidad de tiempo que lleva el intendente al frente del Municipio. Es por ello que cabe preguntarse en qué es lo que gasta ese dinero el mandatario municipal.

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Y es que, mientras la pandemia de coronavirus avanza a pasos agigantados a lo largo y ancho del país, nuestra provincia y su capital, lejos de ser una isla aislada, es uno de los distritos más afectados por el COVID-19, y mueren cientos de tucumanos. En ese marco, sin embargo, poco parece importarle a Alfaro que se gasta la cantidad exorbitante de $1.095.000.000 millones sin que se sepa el destino que tienen esos fondos públicos.

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La cantidad de dinero es difícilmente cuantificable a simple vista. No obstante, basta con contemplar que esa suma alcanza para la compra aproximada de unas 400.000 vacunas contra el COVID-19. Esto significa que con el dinero del pueblo tucumano de la capital, Germán Alfaro podría haber vacunado a la mitad de los habitantes de San Miguel de Tucumán. Pero resulta que al intendente no le importaría la salud de la gente, ni siquiera la de aquellos que lo eligieron.

Lo único que le importa al intendente Alfaro es contar con todos esos millones para darle un destino secreto, sin rendirle cuentas a los tucumanos. Ahora bien, ¿Acaso es tan secreto ese gasto o en realidad está claro a dónde está destinado? Y es que este dinero sería para sustentar la campaña de su esposa, la diputada nacional Beatriz Ávila, cuyo objetivo es que se convierta en senadora por Tucumán.

Es decir, es el egoísmo y la búsqueda de poder para él y su mujer el norte que guía su brújula, porque ni a Germán Alfaro ni a Beatriz Ávila les importa la salud de la gente y las vacunas que podrían brindar la inmunidad de rebaño para los habitantes de San Miguel de Tucumán.

La sociedad debe tener en claro que el problema de las vacunas no pasa por la falta de dinero. Por el contrario, el recurso material necesario para proveerse de las necesarias vacunas sobra, al menos, le sobra a Germán Alfaro, que sólo atinaría a guardárselo para él y su esposa.

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Estos déspotas, muchas veces esperan una pueblada que los saque del poder teniendo en cuenta que hacen lo suficiente como para que la paciencia del pueblo llegue a un límite imposible de seguir soportando. Y es que la furia de la gente es más que entendible, cuando la opinión pública se entera de que el presupuesto municipal que aprobó el Concejo Deliberante de la capital es por un total de unos $14.400.000.000 millones.

Esto significa que el intendente Alfaro tiene a su disposición en términos de gastos más personales que discrecionales, una cifra cercana al 7% del presupuesto general con el que cuenta el municipio capitalino. ¿Hace falta agregar algo más? Tal vez, la furia de la gente sea el fósforo que pueda encender el castigo que se merecen los gobernantes que dejan la salud de sus habitantes librada al azar, mientras que utilizan dineros públicos para sus egoístas intereses.